Cultura y Comunicación
El debate sobre la Ley de Educación: la Sociedad de la Información
El debate de la futura Ley de Educación Nacional abierto por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación resulta propicio para indagar algunas cuestiones que atañen al ámbito de la comunicación. Por ello, en los próximos artículos se analizarán los siguientes temas: Internet; el Acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones; el rol educativo de los medios masivos de comunicación (la televisión), entre otros.
El presente artículo se centrará sobre la Sociedad de la Información a la cual se refiere el material elaborado para el debate (disponible en www.educ.ar): "9. Garantizar el derecho de todos a conocer y dominar las nuevas tecnologías de la información.”
Así como el Documento para el debate define como objetivo fundamental el de construir una sociedad más justa y para ello la educación es considerada el eje en el plan de desarrollo nacional, para autores como Yoruji Massuda o Alvin Tofler, la Era de la Información permitiría una sociedad igualitaria debido al rol eficaz de las comunicaciones.
La noción de la Sociedad de la Información se basa en la idea de que un nuevo modelo social suplantaría a la Sociedad Industrial, que organizó la sociedad durante el siglo XX, y que ahora está en crisis. Si esto fuera así, como lo plantean los partidarios de la Sociedad Informacional, la base de la producción del capitalismo, en esta nueva fase, sería el trabajo con los procesos de información, es decir, la información como materia y producto económico que generaría riqueza económica. Y esto sería posible debido a la posibilidad de transmitir esa información a gran velocidad y a cualquier lugar del mundo. Asimismo, este nuevo modelo es considerado como una promesa política de democratización, desde el paradigma del libre acceso y circulación de la información.
Sin embargo, el concepto de Sociedad de la Información no es muy preciso y ha sido blanco de duras críticas en el campo comunicacional, ya que para sus detractores está en discusión por un lado, la cuestión de que el desarrollo de la información y la comunicación aumente la productividad económica, y por otro lado, de que efectivamente este nuevo proceso tecnológico colabore para la democratización de la sociedad.
A nivel internacional, los Estados europeos y el Estado norteamericano, promueven un contexto favorable para esta Sociedad de la Información a través de políticas de gobierno; hasta existen posturas que sugieren que “toda la política educativa debe ser reestructurada en aras de la alfabetización informacional; hablan de una prioridad educativa en este sentido… En Estados Unidos se habla de Autopistas de la Información, pero el concepto es similar: la información convertida en el vector central en la organización del sistema capitalista”.(1) Entonces, al tomar en cuenta esta situación, es factible que se considere a la Sociedad de la Información no como mero fenómeno tecnológico y comunicacional, si no como claro proyecto político.
A modo de conclusión, es necesario considerar el hecho de que la tecnología por sí sola no establece una democratización comunicacional y social, es más bien una herramienta y no un fin en sí mismo. Por eso mismo, habría que ver de qué manera el gobierno de nuestro país garantizará “el acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones”, cuando este acceso es de tipo económico; cómo y quiénes accederán cuando la brecha (“brecha tecnológica”: consiste en el desigual acceso de los países, y dentro de ellos de sus regiones, a las tecnologías de la información) no es sólo tecnológica, si no económica y sociocultural.
(1) Mastrini, Guillermo: Teórico de Políticas y Planificación de la Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales, UBA, 2003.
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