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Uno de los mayores aportes de los estudios bíblicos modernos es haber descubierto, en gran parte del texto sagrado, lo que se llama “la intención del autor”, es decir, cuáles fueron las razones que lo...
La finalización de un año y el inicio de otro, y el período de vacaciones que atravesamos, suelen ser momentos oportunos y adecuados para efectuar un balance acerca de lo acontecido, y hacer una revisión de nuestra vida apostólica personal y grupal, de cara a profundizar y consolidar lo logrado, y mejorar o modificar aquello que sea necesario.
Una dinámica muy difundida y utilizada de diversas formas para trabajar estos aspectos, suele ser aquella que consiste en entregar a cada participante o miembro del grupo, un papel con las señales de prevención y reglamentación de educación vial, como por ejemplo:
Con este material en la mano, la consigna será entonces analizar lo caminado, recorrido y vivido, tanto en lo personal como en lo comunitario, a lo largo del año que culminó.
-Luego de unos minutos de estudiar las diversas señales, responder:
¿con que señal de tránsito identificaríamos el camino andado? ¿por qué?
-Continuando con las referencias que nos proporcionan las señales del gráfico...
¿Cuál es nuestra situación actual? ¿cómo nos encuentra el año recién iniciado?
¿con que otra señal de prevención y/o reglamentación nos sentimos identificado?
Con el deseo de que esta propuesta haya sido de utilidad para tu reflexión personal y grupal, y a la espera de tus comentarios y opiniones, me despido hasta la semana que viene.
2 comentario(s)
Susana (troikauy@aol.com) de Florida, WPB, USA, el 09/01/2006 a las 16.45 hs. escribió:
Muy interesantes las señales de tránsito para ver cómo nos conducimos por la vida. Yo me identificaría con CARRETERA SINUOSA, porque es una señal que nos indica que hay que andar con cuidado y despacio. No porque yo ande muy despacio, pero es importante controlar las velocidades: a veces nos pueden hacer perder la vida o dejar vivenciar muchas cosas lindas que tiene la vida, y que por correr nos perdemos de conocer que existen. Los letreros de advertencia, tanto sea para cuando manejamos o para la vida, en todos los aspectos son verdaderos, serios, para ser respetados. No sólo para tener una buena convivencia con el vecino, sino para no quedarnos en la vía. Hay decisiones importantísimas que tomamos a veces, que si no lo hacemos con precaución nos pueden herir gravemente. Tanto en lo económico, en lo afectivo, en todo, se puede decir. Algo importante a comentar: siempre hablamos de amar al prójimo, y es lo correcto, pero lo primero es saber amarnos a nosotros mismos y desde ahí partir al amor a nuestro prójimo. Y no es egoísmo, todo lo contrario, pero nuestra primera lección es amarnos a nosotros para aprender como se debe o quiere al otro. Como dice Jesús: no le hagas a tu hermano lo que no te gusta que te hagan a tí.
Los recursos de señales viales son toda una metáfora para ejemplificar las vivencias, a menudo contradictorias, que nos brinda nuestra cultura e idiosincrasia actual. Por un lado, avanzamos en comodidades y confort, la tecnología es un ejemplo, pero a la vez el camino sinuoso de la falta de solidaridad nos están indicando, con urgencia ,un llamado de atención.
Atención: aquellos comentarios
que sean envíados por partes no serán publicados.
por Equipo de Formación de la Diócesis de Gualeguaychú
Durante las vacaciones en este espacio te ofreceremos, encuentros para que puedas trabajar con las comunidades juveniles en campamentos. En esta ocasión, tenemos como objetivo reconocer en Jesús resucitado la verdadera vida y esperanza del cristiano
La propuesta es crear un espacio físico que hemos dado en llamar “Jardín del Edén”, a fin de desarrollar, dentro de él, en distintos días y en horarios diferentes, actividades, con personas diferentes, formas de vida distintas, creencias diferentes, conducentes al aprendizaje en el desarrollo del ser, cambios de paradigmas y llegar a “vivir con alegría”.
Los cristianos, siempre hemos afirmado que la familia de Nazaret es modelo e imagen, desafío e ideal para imitar. Justamente poniendo atención en las relaciones familiares de nuestro tiempo y pensando en cómo debe haber sido aquella familia formada por José, María y Jesús, se pueden hacer algunas reflexiones.