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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Viernes 22/08
Sábado 23/08
Domingo 24/08
Lunes 25/08
Martes 26/08
Miércoles 27/08
Viernes 22 de Agosto de 2014

Santa María, Reina

Memoria obligatoria. Blanco


Día nacional del folklore

En el quinto misterio del Rosario celebramos a María coronada como Reina. Con este título, celebramos el lugar que ella tiene junto a Jesucristo, el Señor de la Historia. Su condición de reina no le quita nada a su condición de madre, ya que desde ese lugar, ella siempre intercede por nosotros.

Antífona de entrada          cf. Sal 44, 10

La Reina está de pie, a tu derecha, con un vestido precioso, rodeada de esplendor.

Oración colecta     

Padre, que nos diste como Madre y Reina nuestra a la Madre de tu Hijo, concédenos en tu bondad que, sostenidos por su intercesión poderosa, alcancemos la gloria de hijos tuyos en el reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ez 37, 1-14

Lectura de la profecía de Ezequiel.

La mano del Señor se posó sobre mí, y el Señor me sacó afuera por medio de su espíritu y me puso en el valle, que estaba lleno de huesos. Luego me hizo pasar a través de ellos en todas las direcciones, y vi que los huesos tendidos en el valle eran muy numerosos y estaban resecos. El Señor me dijo: “Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos?”. Yo respondí: “Tú lo sabes, Señor”. Él me dijo: “Profetiza sobre estos huesos, diciéndoles: ‘Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Así habla el Señor a estos huesos: Yo voy a hacer que un espíritu penetre en ustedes, y vivirán. Pondré nervios en ustedes, haré crecer carne sobre ustedes, los recubriré de piel, les infundiré un espíritu, y vivirán. Así sabrán que yo soy el Señor’”. Yo profeticé como se me había ordenado, y mientras profetizaba, se produjo un temblor, y los huesos se juntaron unos con otros. Al mirar, vi que los huesos se cubrían de nervios, que brotaba la carne y se recubrían de piel, pero no había espíritu en ellos. Entonces el Señor me dijo: “Convoca proféticamente al espíritu, profetiza, hijo de hombre, tú dirás al espíritu: ‘Así habla el Señor: Ven, espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que revivan’”. Yo profeticé como él me lo había ordenado, y el espíritu penetró en ellos. Así revivieron y se incorporaron sobre sus pies. Era un ejército inmenso. Luego el Señor me dijo: “Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos dicen: ‘Se han secado nuestros huesos y se ha desvanecido nuestra esperanza. ¡Estamos perdidos!’. Por eso, profetiza diciéndoles: ‘Así habla el Señor: Yo voy a abrir las tumbas de ustedes, los haré salir de ellas, y los haré volver, Pueblo mío, a la tierra de Israel. Y cuando abra sus tumbas y los haga salir de ellas, ustedes, mi Pueblo, sabrán que yo soy el Señor. Yo pondré mi espíritu en ustedes, y vivirán; los estableceré de nuevo en su propio suelo, y así sabrán que yo, el Señor, lo he dicho y lo haré’”.

Palabra de Dios.

Comentario

El profeta no es ajeno a la realidad desolada, seca, dispersa y muerta de los huesos que representan a su pueblo. Él está allí, en medio de esa realidad. No profetiza “desde afuera”. El carisma profético que hemos recibido en el bautismo nos hace obrar y hablar como lo hizo Ezequiel: con los pies bien plantados en esta realidad, y anunciando con ímpetu la obra del Espíritu Santo. Así somos testigos y partícipes de esta transformación.


Salmo 106, 2-9

R. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno!

Que lo digan los redimidos por el Señor, los que él rescató del poder del enemigo y congregó de todas las regiones: del norte y del sur, del oriente y el occidente. R.

Los que iban errantes por el desierto solitario, sin hallar el camino hacia un lugar habitable. Estaban hambrientos, tenían sed y ya les faltaba el aliento. R.

Pero en la angustia invocaron al Señor, y él los libró de sus tribulaciones: los llevó por el camino recto, y así llegaron a un lugar habitable. R.

Den gracias al Señor por su misericordia y por sus maravillas en favor de los hombres, porque él sació a los que sufrían sed y colmó de bienes a los hambrientos. R.


Aleluya        Sal 24, 4. 5

Aleluya. Señor, enséñame tus senderos, guíame por el camino de tu fidelidad. Aleluya.

Evangelio     Mt 22, 34-40

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.

Palabra del Señor.

Comentario

El relato hace notar que estos dos grupos internos del judaísmo –fariseos y saduceos– tenían sus diferencias y ponían a Jesús en medio para ver por cuál de esos partidos se inclinaba. Jesús nos llama también a nosotros a poner la mirada y la acción en lo más importante: el amor a Dios y al prójimo como la clave superadora.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, nuestros dones, al celebrar la memoria de la santísima Virgen María, y te pedimos que nos ayude la bondad de tu Hijo, que en la cruz se ofreció a sí mismo como víctima inmaculada. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Lc 1, 45

Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor.

Oración después de la comunión

Padre, después de recibir el sacramento celestial, te pedimos que quienes celebramos la memoria de la Santísima Virgen María, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 23 de Agosto de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde.
Santa María en sábado. Memoria libre. Blanco

Antífona de entrada          Sal 83, 10-11

Señor, protector nuestro, mira el rostro de tu Ungido, porque vale más un día en tus atrios que mil en otra parte.

Oración colecta     

Dios nuestro, que has preparado bienes invisibles para los que te aman, infunde en nuestros corazones la ternura de tu amor para que, amándote en todas y sobre todas las cosas, alcancemos tus promesas que superan todo deseo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ez 40, 1. 3; 43, 1-7a

Lectura de la profecía de Ezequiel.

La mano del Señor descendió sobre mí, y me llevó a Jerusalén. Y vi a un hombre que por su aspecto parecía de bronce. Él me llevó hacia la puerta del Templo que miraba al oriente, y yo vi que la gloria del Dios de Israel venía desde el oriente, con un ruido semejante al de las aguas caudalosas, y la tierra se iluminó con su Gloria. Esta visión era como la que yo había visto cuando el Señor vino a destruir la ciudad, y como la que había visto junto al río Quebar. Entonces caí con el rostro en tierra. La gloria del Señor entró en la Casa por la puerta que daba al oriente. El espíritu me levantó y me introdujo en el atrio interior, y yo vi que la gloria del Señor llenaba la Casa. Y oí que alguien me hablaba desde la Casa, mientras el hombre permanecía de pie junto a mí. La voz me dijo: “Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el lugar donde se asienta la planta de mis pies. Aquí habitaré para siempre en medio de los israelitas”.

Palabra de Dios.

Comentario

Durante el exilio en Babilonia, donde Ezequiel se encuentra junto a la población de Judá, los judíos no tuvieron Templo para dar culto a Dios. Esta visión augura un tiempo nuevo: la Casa de Dios será reconstruida y Dios mismo volverá a habitar en ella. Esta visión nos presenta el deseo de Dios de habitar en medio de nosotros.


Salmo 84, 9ab. 10-14

R. ¡La gloria del Señor habitará en nuestra tierra!

Voy a proclamar lo que dice el Señor: el Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos. Su salvación está muy cerca de sus fieles, y la Gloria habitará en nuestra tierra. R.

El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán; la Verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo. R.

El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La Justicia irá delante de él, y la Paz, sobre la huella de sus pasos. R.


Aleluya        Mt 23, 9-10

Aleluya. No tienen sino un padre: el Padre celestial; sólo tienen un Doctor, que es el Mesías. Aleluya.

Evangelio     Mt 23, 1-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos: Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen. Atan pesadas cargas, difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo. Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos; les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, ser saludados en las plazas y oírse llamar “mi maestro” por la gente. En cuanto a ustedes, no se hagan llamar “maestro”, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen “padre”, porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco “doctores”, porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías. El mayor entre ustedes será el que los sirve, porque el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado.

Palabra del Señor.

Comentario

La denuncia proclamada contra escribas y fariseos no ha perdido vigencia. Sobre todo para aquellos que tenemos algún cargo o responsabilidad dentro de las comunidades. La tentación del exhibicionismo y el deseo de reconocimiento están siempre latentes. Todo esto se supera elevando la mirada hacia Dios. Él está por encima de todos. A él le corresponde todo honor.

Oración sobre las ofrendas        

Acepta, Señor, nuestra ofrenda, en la cual se realiza un admirable intercambio, para que, al ofrecerte lo que nos diste, podamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 129, 7

En el Señor se encuentra la misericordia y la redención en abundancia.

O bien:         cf. Jn 6, 51

Dice el Señor: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente”.

Oración después de la comunión

Señor y Padre nuestro, unidos a Cristo por este sacramento, imploramos humildemente tu misericordia, para que, hechos semejantes a él en la tierra, merezcamos gozar de su compañía en el cielo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Domingo 24 de Agosto de 2014

21º durante el año

Verde


Jornada nacional de la infancia misionera

Antífona de entrada          Sal 85, 1. 3

Inclina tu oído, Señor, respóndeme; salva a tu servidor que en ti confía. Ten piedad de mí, Señor, que te invoco todo el día.

Oración colecta     

Señor Dios, que unes a tus fieles en una sola voluntad; concédenos amar lo que mandas y esperar lo que prometes, para que, en la inestabilidad del mundo presente, nuestros corazones estén firmes donde se encuentra la alegría verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Is 22, 19-23

Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor a Sebná, el mayordomo de palacio: “Yo te derribaré de tu sitial y te destituiré de tu cargo. Y aquel día, llamaré a mi servidor Eliaquím, hijo de Jilquías; lo vestiré con tu túnica, lo ceñiré con tu faja, pondré tus poderes en su mano, y él será un padre para los habitantes de Jerusalén y para la casa de Judá. Pondré sobre sus hombros la llave de la casa de David: lo que él abra, nadie lo cerrará; lo que él cierre, nadie lo abrirá. Lo clavaré como una estaca en un sitio firme, y será un trono de gloria para la casa de su padre.

Palabra de Dios.


Comentario

El pasaje describe a un servidor del rey a quien se le delega un importante cargo. El rey tiene confianza en él, por eso “le da las llaves”, y pasa a ser mayordomo del palacio. Junto con esta dignidad, se le describe el modo en que debe ejercerla: “será un padre para los habitantes de Jerusalén”.


Salmo 137, 1-3. 6. 8bc

R. Tu amor es eterno, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, te cantaré en presencia de los ángeles. Me postraré ante tu santo Templo y daré gracias a tu Nombre. R.

Daré gracias a tu Nombre por tu amor y tu fidelidad, porque tu promesa ha superado tu renombre. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. R.

El Señor está en las alturas, pero se fija en el humilde y reconoce al orgulloso desde lejos. Tu amor es eterno, Señor, ¡no abandones la obra de tus manos! R.


2ª Lectura    Rom 11, 33-36

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

¡Qué profunda y llena de riqueza es la sabiduría y la ciencia de Dios! ¡Qué insondables son sus designios y qué incomprensibles sus caminos! “¿Quién penetró en el pensamiento del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le dio algo, para que tenga derecho a ser retribuido?”. Porque todo viene de él, ha sido hecho por él, y es para él. ¡A él sea la gloria eternamente! Amén.

Palabra de Dios.

Comentario

Después de haber reflexionado sobre la misericordia de Dios y la forma en que ésta llega a toda la humanidad, a san Pablo no le queda más que la alabanza. Y así, cuando contemplamos a nuestro Dios, que tanto nos ama y que con tanta misericordia recibe a los pecadores, sólo nos queda entonar también nosotros un himno de alabanza a su amor.


Aleluya        Mt 16, 18

Aleluya. Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Aleluya.

Evangelio     Mt 16, 13-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes”, les preguntó, “¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”. Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.

Palabra del Señor.

Comentario

Para describir la misión de Pedro, Jesús toma la antigua imagen que ya había usado Isaías: “dar las llaves” del palacio del Reino de los Cielos. Esta misión es una tarea recibida, nadie puede adueñarse de esas llaves para su propio provecho o para cerrar las puertas a otros. La misión de este “mayordomo”, como buen servidor, será ocuparse de los asuntos del Reino con un corazón de padre. Pidamos al Espíritu Santo que el Papa, los obispos, y todos los que ejercen el pastoreo en la Iglesia lo hagan en espíritu de servicio y actitud de padres.

Oración sobre las ofrendas        

Señor, que en el sacrificio único de Cristo, te has adquirido un pueblo de hijos, sé bondadoso con nosotros y concede a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona      cf. Sal 103, 13. 14. 15

Señor, la tierra se sacia con el fruto de tus obras: el pan que sale de la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre.

O bien:         cf. Jn 6, 54

Dice el Señor: “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”.

Oración después de la comunión

Padre nuestro, realiza plenamente en nosotros la obra de tu misericordia, y concédenos tu gracia para que podamos agradarte en todo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 25 de Agosto de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
San Luis, rey de Francia. Memoria libre. Blanco
San José de Calasanz, presbítero. 
Memoria libre. Blanco

José de Calasanz fue un gran sacerdote italiano que inició su obra de educación y apostolado abriendo una escuela gratuita en el barrio de Trastévere, en Roma. En pocos años logró reunir a muchísimos alumnos provenientes de los sectores más marginales de la ciudad. Su lema era “Piedad y Letras”. Fundó la Orden de los pobres de la Madre de Dios y de las Escuelas Pías (Escolapios). Falleció en el año 1648. Es el patrono de las escuelas cristianas.

Antífona de entrada          Sal 85, 1. 3

Inclina tu oído, Señor, respóndeme; salva a tu servidor que en ti confía. Ten piedad de mí, Señor, que te invoco todo el día.

Oración colecta     

Señor Dios, que unes a tus fieles en una sola voluntad; concédenos amar lo que mandas y esperar lo que prometes, para que, en la inestabilidad del mundo presente, nuestros corazones estén firmes donde se encuentra la alegría verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Luis, rey de Francia

Dios nuestro, que hiciste pasar a san Luis de las solicitudes del gobierno temporal a la gloria del Reino de los cielos, concédenos, por su intercesión, que en todas las ocupaciones temporales, busquemos siempre tu reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo…

O bien:         de san José de Calasanz

Dios nuestro, que enriqueciste a san José, presbítero, con la caridad y la paciencia, para que se entregara constantemente a la formación humana y cristiana de los niños, concédenos imitar, en su servicio a la verdad, al maestro de sabiduría que hoy veneramos. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura        2Tes 1, 1-5. 11b-12

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios, nuestro Padre, y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Hermanos, siempre debemos dar gracias a Dios a causa de ustedes, y es justo que lo hagamos, porque la fe de ustedes progresa constantemente y se acrecienta el amor de cada uno hacia los demás. Tanto es así que, ante las Iglesias de Dios, nosotros nos sentimos orgullosos de ustedes, por la constancia y la fe con que soportan las persecuciones y contrariedades. En esto se manifiesta el justo Juicio de Dios, para que ustedes sean encontrados dignos del Reino de Dios por el cual tienen que sufrir. Que Dios los haga dignos de su llamado, y lleve a término en ustedes, con su poder, todo buen propósito y toda acción inspirada en la fe. Así el Nombre del Señor Jesús será glorificado en ustedes, y ustedes en él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

Palabra de Dios.

Comentario

Los apóstoles se alegran y dan gracias a Dios por la fe de la comunidad cristiana de Roma. Sobre todo, destacan que han sido perseverantes en la tribulación. Pensemos en los cristianos que conocemos, seguramente hay algún hermano que también es ejemplo de perseverancia. Demos gracias a Dios por estas personas, que con su testimonio sostienen nuestra vida cristiana.


Salmo 95, 1-5

R. ¡Anuncien las maravillas del Señor!

Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; canten al Señor, bendigan su Nombre. R.

Día tras día, proclamen su victoria, anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. R.

Porque el Señor es grande y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses. Los dioses de los pueblos no son más que apariencia, pero el Señor hizo el cielo. R.

Aleluya        Jn 10, 27

Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Mt 23, 13-22

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús habló diciendo: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el Reino de los Cielos! Ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que quisieran. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para conseguir un prosélito, y cuando lo han conseguido lo hacen dos veces más digno del infierno que ustedes! ¡Ay de ustedes, guías ciegos, que dicen: 'Si se jura por el santuario, el juramento no vale; pero si se jura por el oro del santuario, entonces sí que vale'! ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante: el oro o el santuario que hace sagrado el oro? Ustedes dicen también: 'Si se jura por el altar, el juramento no vale, pero vale si se jura por la ofrenda que está sobre el altar'. ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda o el altar que hace sagrada esa ofrenda? Ahora bien, jurar por el altar, es jurar por él y por todo lo que está sobre él. Jurar por el santuario, es jurar por él y por Aquel que lo habita. Jurar por el cielo, es jurar por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él".

Palabra del Señor.

Comentario

Parece que los fariseos tenían gran valoración de las cosas materiales como el oro y los bienes llevados en ofrenda. Con esto, dejaban de lado a Dios, que es quien da a todas las cosas su bondad y su valor. Jesús insiste en que busquemos siempre el bien superior, que sólo se haya en Dios.

Oración sobre las ofrendas        

Señor, que en el sacrificio único de Cristo, te has adquirido un pueblo de hijos, sé bondadoso con nosotros y concede a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona       cf. Sal 103, 13. 14. 15

Señor, la tierra se sacia con el fruto de tus obras: el pan que sale de la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre.

O bien:         cf. Jn 6, 54

Dice el Señor: “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”.

Oración después de la comunión

Padre nuestro, realiza plenamente en nosotros la obra de tu misericordia, y concédenos tu gracia para que podamos agradarte en todo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 26 de Agosto de 2014

Misa a elección:

De la feria. Verde
Beato Ceferino Namuncurá. Memoria libre. Blanco

Ceferino nació en Chimpay, Río Negro, hijo de un cacique mapuche y una cautiva chilena. Se trasladó a Buenos Aires, donde ingresó en el colegio salesiano Pío IX. En Viedma fue admitido como aspirante salesiano. Buscando algún remedio a su tuberculosis, fue trasladado a Italia, donde murió a los 19 años, en el año 1905. La devoción popular a Ceferino Namuncurá se fue difundiendo desde mediados del siglo XX por toda la Argentina. Fue beatificado en noviembre de 2007, con una gran ceremonia en su ciudad natal.

Antífona de entrada          Sal 85, 1. 3

Inclina tu oído, Señor, respóndeme; salva a tu servidor que en ti confía. Ten piedad de mí, Señor, que te invoco todo el día.

Oración colecta     

Señor Dios, que unes a tus fieles en una sola voluntad; concédenos amar lo que mandas y esperar lo que prometes, para que, en la inestabilidad del mundo presente, nuestros corazones estén firmes donde se encuentra la alegría verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         del Beato Ceferino Namuncurá

Dios todopoderoso y eterno, que en el beato Ceferino Namuncurá, hijo de la tierra patagónica, ofreces a los jóvenes un alegre ejemplo de santidad, concédenos por su intercesión ser ardientes misioneros de tu Reino para nuestro pueblo, realizando, con amor y fortaleza, las tareas de cada día. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura        2Tes 2, 1-3a. 14-17

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Acerca de la Venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos, que no se dejen perturbar fácilmente ni se alarmen, sea por anuncios proféticos, o por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que hacen creer que el Día del Señor ya ha llegado. Que nadie los engañe de ninguna manera. Dios los llamó, por medio de nuestro Evangelio, para que posean la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta. Que nuestro Señor Jesucristo y Dios, nuestro Padre, que nos amó y nos dio gratuitamente un consuelo eterno y una feliz esperanza, los reconforte y fortalezca en toda obra y en toda palabra buena.

Palabra de Dios.

Comentario

Algunas comunidades del siglo I se inquietaban pensando que Cristo volvería prontamente a instaurar el Reino. También hoy podemos encontrar sectas o movimientos que pregonan un inminente fin del mundo. Ante esto, sólo podemos afirmar que no sabemos el día ni la hora. Jesucristo, el Señor de la Historia, no ha revelado a nadie cuándo será el momento. Vivamos nuestra vida cotidiana con fe, y con la esperanza puesta en el encuentro con el Señor, hasta el día que él disponga.


Salmo 95, 10-13

R. ¡El Señor viene a gobernar la tierra!

Digan entre las naciones: “¡El Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”. R.

Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que hay en él; regocíjese el campo con todos sus frutos. R.

Griten de gozo los árboles del bosque. Griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra. R.

Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad. El Señor viene a gobernar la tierra. R.

Aleluya        Heb 4, 12

Aleluya. La Palabra de Dios es viva y eficaz; discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Aleluya.

Evangelio     Mt 23, 23-26

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús habló diciendo: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello! ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro están llenos de codicia y desenfreno! ¡Fariseo ciego! Limpia primero la copa por dentro, y así también quedará limpia por fuera".

Palabra del Señor.

Comentario

Si la relación con Dios no pasa de un cumplimiento formal, se pierde el criterio y la proporción. Y entonces, leyes, preceptos y normas menores toman el lugar de lo más importante. Y se pone demasiado empeño en cuidar las formas y todo lo externo, mientras se deja que el corazón se enfríe. Por eso Jesús nos llama a examinar cómo estamos por dentro, pues desde el interior brotarán las buenas obras que el Padre quiere.

Oración sobre las ofrendas        

Señor, que en el sacrificio único de Cristo, te has adquirido un pueblo de hijos, sé bondadoso con nosotros y concede a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 103, 13-15

Señor, la tierra se sacia con el fruto de tus obras: el pan que sale de la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre.

O bien:         cf. Jn 6, 54

Dice el Señor: “Él que come mi carne y bebe mi sangre, tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”.

Oración después de la comunión

Padre nuestro, realiza plenamente en nosotros la obra de tu misericordia, y concédenos tu gracia para que podamos agradarte en todo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 27 de Agosto de 2014

Santa Mónica

Memoria obligatoria. Blanco

Mónica era cristiana y estaba casada con un pagano, que se convirtió a la fe en sus últimos días. La fuente más importante para conocer a esta santa es la descripción que de ella hace su hijo san Agustín en sus Confesiones. Así sabemos cuánto pidió y lloró ella por la conversión de su esposo y de su hijo. El obispo san Ambrosio le profetizó: “No es posible que se pierda el hijo de tantas lágrimas”. Murió en el año 387, con la paz de saber que su hijo Agustín ya era cristiano.

Antífona de entrada          cf. Prov 31, 30. 28

La mujer que teme al Señor merece ser alabada; su marido la elogia y sus hijos la felicitan.

Oración colecta     

Dios nuestro, consuelo de los afligidos, que aceptaste con misericordia las lágrimas de santa Mónica por la conversión de su hijo Agustín; te pedimos, por la intercesión de ambos, que sintamos dolor por nuestros pecados y podamos alcanzar la gracia de tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        2Tes 3, 6-10. 16-18

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Les ordenamos, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se aparten de todo hermano que lleve una vida ociosa, contrariamente a la enseñanza que recibieron de nosotros. Porque ustedes ya saben cómo deben seguir nuestro ejemplo. Cuando estábamos entre ustedes, no vivíamos como holgazanes y nadie nos regalaba el pan que comíamos. Al contrario, trabajábamos duramente, día y noche, hasta cansarnos, con tal de no ser una carga para ninguno de ustedes. Aunque teníamos el derecho de proceder de otra manera, queríamos darles un ejemplo para imitar. En aquella ocasión les impusimos esta regla: el que no quiera trabajar, que no coma. Que el Señor de la paz les conceda la paz, siempre y en toda forma. El Señor esté con todos ustedes. El saludo es de mi puño y letra. Ésta es la señal característica de todas mis cartas: así escribo yo, Pablo. La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes.

Palabra de Dios.

Comentario

Pensando que Cristo volvería muy pronto, algunos cristianos consideraron que ya no era necesario trabajar ni ocuparse de ningún asunto terrenal. San Pablo es tajante en este punto: “El que no quiera trabajar, que no coma”. Él mismo, durante su tarea evangelizadora, y para no ser un peso para las comunidades, desarrolló su oficio de tejedor de carpas, manteniéndose con el trabajo de sus manos. Por eso exhortaba a todos los integrantes de la comunidad a realizar algún trabajo, para no ser una carga que mantener.


Salmo 127, 1-2. 4-5

R. ¡Feliz el que teme al Señor!

¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos! Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y todo te irá bien. R.

¡Así será bendecido el hombre que teme al Señor! ¡Que el Señor te bendiga desde Sión todos los días de tu vida: que contemples la paz de Jerusalén! R.

Aleluya        1Jn 2, 5

Aleluya. El amor de Dios ha llegado a su plenitud, en aquél que cumple la palabra de Cristo. Aleluya.

Evangelio     Mt 23, 27-32

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús habló diciendo: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que parecen sepulcros blanqueados: hermosos por fuera, pero por dentro llenos de huesos de muertos y de podredumbre! Así también son ustedes: por fuera parecen justos delante de los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que construyen los sepulcros de los profetas y adornan las tumbas de los justos, diciendo: 'Si hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no nos hubiéramos unido a ellos para derramar la sangre de los profetas'. De esa manera atestiguan contra ustedes mismos que son hijos de los que mataron a los profetas. ¡Colmen entonces la medida de sus padres!".

Palabra del Señor.

Comentario

La denuncia de Jesús llega a su punto máximo. Todo ese cuidado en el cumplimiento externo, todo ese mostrarse como hombre religioso delante de otros, es una fachada que esconde un interior corrupto. Jesús no tuvo reparos a la hora de mostrar la verdad, y se animó a desenmascarar a los hipócritas. No dejemos que ninguna forma de falsedad o hipocresía se meta en nuestra Iglesia. Cuidemos entre todos nuestra comunidad para que sea santa.

Oración sobre las ofrendas        

Te presentamos estas ofrendas, Señor, en el día de la conmemoración de santa Mónica, y te rogamos humildemente que nos alcancen el perdón y la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Mt 13, 45-46

El reino de los cielos se parece a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; al encontrar una de gran valor, vendió todo lo que tenía y la compró.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, te suplicamos que la eficacia divina de este sacramento, celebrado en la conmemoración de santa Mónica, nos ilumine siempre, para que experimentemos el deseo de la santidad y respondamos fielmente con buenas obras. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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