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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Lunes 20/10
Martes 21/10
Miércoles 22/10
Jueves 23/10
Viernes 24/10
Sábado 25/10
Lunes 20 de Octubre de 2014
De la feria. Verde.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Éf 2, 1-10

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Ustedes estaban muertos a causa de las faltas y pecados que cometían, cuando vivían conforme al criterio de este mundo, según el Príncipe que domina en el espacio, el mismo Espíritu que sigue actuando en aquellos que se rebelan. Todos nosotros también nos comportábamos así en otro tiempo, viviendo conforme a nuestros deseos carnales y satisfaciendo nuestra concupiscencia y nuestras malas inclinaciones, de manera que por nuestra condición estábamos condenados a la ira, igual que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros pecados, nos hizo revivir con Cristo -¡ustedes han sido salvados gratuitamente!- y con Cristo Jesús nos resucitó y nos hizo reinar con él en el cielo. Así, Dios ha querido demostrar a los tiempos futuros la inmensa riqueza de su gracia por el amor que nos tiene en Cristo Jesús. Porque ustedes han sido salvados por su gracia, mediante la fe. Esto no proviene de ustedes, sino que es un don de Dios; y no es el resultado de las obras, para que nadie se gloríe. Nosotros somos creación suya: fuimos creados en Cristo Jesús, a fin de realizar aquellas buenas obras, que Dios preparó de antemano para que las practicáramos.

Palabra de Dios.

Comentario

Dios nos “primereó”, como le gusta decir al papa Francisco. No esperó a conocer nuestra respuesta, sino que nos amó primero. Él nos sacó de la muerte y del pecado. Y lo hizo gratis, por puro regalo, porque su amor es pura misericordia.


Salmo 99, 1-5

R. El Señor nos hizo, a él pertenecemos.

Aclame al Señor toda la tierra, sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.

Reconozcan que el Señor es Dios: Él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entren por sus puertas dando gracias, entren en sus atrios con himnos de alabanza, alaben al Señor y bendigan su Nombre. R.

¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.

Aleluya        Mt 5, 3

Aleluya. Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 13-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Uno de la multitud dijo a Jesús: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Jesús le respondió: “Amigo, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre ustedes?”. Después les dijo: “Cuídense de toda avaricia, porque aun en medio de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas”. Les dijo entonces una parábola: “Había un hombre rico, cuyas tierras habían producido mucho, y se preguntaba a sí mismo: ‘¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mi cosecha’. Después pensó: ‘Voy a hacer esto: demoleré mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida’. Pero Dios le dijo: ‘Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?’. Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios”.

Palabra del Señor.

Comentario

Este hombre había hecho todos sus planes sin tener en cuenta a Dios. Pensó que podía asegurarse la vida olvidando a Quien es el fundamento. Los bienes materiales, que son efímeros, los quiso convertir en lo absoluto. La parábola nos hace volver el corazón hacia Dios y poner nuestra seguridad y solidez en él.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

O bien:         Mc 10, 45

El Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Concédenos Padre, que la participación en esta eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 21 de Octubre de 2014

De la feria. Verde.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Éf 2, 12-22

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Antes ustedes no tenían a Cristo y estaban excluidos de la comunidad de Israel, ajenos a las alianzas de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo. Porque Cristo es nuestra paz: Él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba, y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones. Así creó con los dos pueblos un solo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz, y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, destruyendo la enemistad en su persona. Y él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, paz también para aquéllos que estaban cerca. Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu. Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo. En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor. En él, también ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.

Palabra de Dios.

Comentario

La Carta a los Efesios fue redactada en el contexto de la Iglesia naciente, formada por personas judías y paganas. La fe en Cristo hermana a los grupos diversos, grupos que incluso estuvieron enfrentados. También hoy en la Iglesia nos encontramos con personas de distintas clases sociales, diferentes culturas y distinto nivel económico. Y Jesucristo quiere que vivamos sin muros ni divisiones.


Salmo 84, 9ab. 10-14

R. El Señor promete la paz para su pueblo.

Voy a proclamar lo que dice el Señor: el Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos. Su salvación está muy cerca de sus fieles, y la Gloria habitará en nuestra tierra. R.

El amor y la verdad se encontrarán, la justicia y la paz se abrazarán; la verdad brotará de la tierra y la justicia mirará desde el cielo. R.

El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La justicia irá delante de él, y la paz, sobre la huella de sus pasos. R.

Aleluya        Lc 21, 36

Aleluya. Estén prevenidos y oren incesantemente. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 35-38

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: Estén preparados, ceñidas las vestiduras y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta. ¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos. ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!

Palabra del Señor.

Comentario

“¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada!”. Esta bienaventuranza felicita la actitud atenta y despierta de quienes han orientado su vida hacia el Señor, y saben relativizar las cosas pasajeras. Son los que no se dejan embotar o adormilar en medio de lo cotidiano, los que no se quedan dormidos, sino que mantienen el corazón alerta para percibir la llegada del Señor.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

O bien:         Mc 10, 45

El Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Concédenos Padre, que la participación en esta eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Miércoles 22 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
San Juan Pablo II, papa. Memoria libre. Blanco

Karol Józef Wojty?a nació en Polonia el 18 de mayo de 1920. Se desempeñó como obispo de Cracovia, y en el año 1978 fue elegido Papa. Su papado, que duró 27 años, fue uno de los más largos de la historia. Fue un líder influyente a nivel mundial y un gran viajero, pues recorrió 129 países. Intensificó el llamado a la santidad a todos los cristianos y fue un gran impulsor del diálogo interreligioso y el ecumenismo. Instituyó la fiesta de la Divina Misericordia, el domingo siguiente a Pascua. Durante la celebración de esta fiesta, el 27 de abril de 2014, fue canonizado.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Juan Pablo II

Oh Dios, rico en misericordia, que has querido que san Juan Pablo II, papa, guiara toda tu Iglesia, te pedimos que, instruidos por sus enseñanzas, nos concedas abrir confiadamente nuestros corazones a la gracia salvadora de Cristo, único redentor del hombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...

Lectura        Éf 3, 2-12

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Seguramente habrán oído hablar de la gracia de Dios, que me ha sido dispensada en beneficio de ustedes. Fue por medio de una revelación como se me dio a conocer este misterio, tal como acabo de exponérselo en pocas palabras. Al leerlas, se darán cuenta de la comprensión que tengo del misterio de Cristo, que no fue manifestado a las generaciones pasadas, pero que ahora ha sido revelado por medio del Espíritu a sus santos apóstoles y profetas. Este misterio consiste en que también los paganos participan de una misma herencia, son miembros de un mismo Cuerpo y beneficiarios de la misma promesa en Cristo Jesús, por medio del Evangelio. De este Evangelio, yo fui constituido ministro por el don de la gracia que recibí de Dios, en virtud de la eficacia de su poder. Yo, el menor de todos los santos, he recibido la gracia de anunciar a los paganos la insondable riqueza de Cristo, y manifestar a todos la dispensación del misterio que estaba oculto desde siempre en Dios, el creador de todas las cosas, para que los Principados y las Potestades celestiales conozcan la infinita variedad de la sabiduría de Dios por medio de la Iglesia. Éste es el designio que Dios concibió desde toda la eternidad en Cristo Jesús, nuestro Señor, por quien nos atrevemos a acercarnos a Dios con toda confianza, mediante la fe en él.

Palabra de Dios.

Comentario

En el contexto de aquellos grupos que habían vivido enfrentados –judíos y paganos–, san Pablo, que es judío, afirma que los paganos son coherederos con Cristo, es decir, reciben la misma herencia, son hijos del mismo Padre. Sería un buen ejercicio que nosotros pensemos en aquellas personas o grupos de los cuales nos sentimos más alejados o distanciados, y que repitamos esta afirmación: “Ellos también son coherederos de las promesas de Dios”.


Salmo Is 12, 2-6

R. Sacarán agua con alegría de las fuentes de la salvación.

Este es el Dios de mi salvación: yo tengo confianza y no temo, porque el Señor es mi fuerza y mi protección; él fue mi salvación. R.

Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, anuncien entre los pueblos sus proezas, proclamen qué sublime es su Nombre. R.

Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso: ¡que sea conocido en toda la tierra! ¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión, porque es grande en medio de ti el Santo de Israel! R.


Aleluya        Mt 24, 42a. 44

Aleluya. Estén prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 39-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: “Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada”. Pedro preguntó entonces: “Señor, ¿esta parábola la dices para nosotros o para todos?”. El Señor le dijo: “¿Cuál es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor pondrá al frente de su personal para distribuirle la ración de trigo en el momento oportuno? ¡Feliz aquél a quien su señor, al llegar, encuentra ocupado en este trabajo! Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. Pero si este servidor piensa: ‘Mi señor tardará en llegar’, y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su señor llegará el día y la hora menos pensada, lo castigará y le hará correr la misma suerte que los infieles. El servidor que, conociendo la voluntad de su señor, no tuvo las cosas preparadas y no obró conforme a lo que él había dispuesto recibirá un castigo severo. Pero aquél que, sin saberlo, se hizo también culpable será castigado menos severamente. Al que se le dio mucho se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho se le reclamará mucho más”.

Palabra del Señor.

Comentario

Encontramos otra bienaventuranza: “¡Feliz el administrador fiel a quien el señor encuentra ocupado en su trabajo!”. Aquellos que tienen la responsabilidad especial sobre otros hermanos, porque tienen una función de pastoreo, deben poner una dedicación especial en esta tarea. El lugar que ocupan puede ser ocasión para aprovecharse de los demás y querer sacar provecho propio. El Señor juzgará si realmente han cuidado de las personas a su cargo promoviéndolos en su crecimiento y desarrollo integral.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

O bien:         Mc 10, 45

El Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Concédenos Padre, que la participación en esta eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 23 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
San Juan de Capistrano, presbítero. Memoria libre. Blanco

Juan nació en Nápoles, fue abogado y gobernador de su ciudad. Dejó todo eso para ingresar en la Orden Franciscana, donde se destacó como un gran predicador. También se dedicó a renovar y purificar la vida interior de la Orden. Fue misionero especialmente en Europa del Este, escribió numerosos tratados teológicos, sermones y cartas.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Juan de Capistrano

Dios nuestro, que elegiste a san Juan de Capistrano para confortar a tus fieles en la adversidad, te pedimos que nos mantengas bajo tu protección y conserves siempre en paz a tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Lectura        Ef 3, 14-21

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Doblo mis rodillas delante del Padre, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra. Que él se digne fortificarlos por medio de su Espíritu, conforme a la riqueza de su gloria, para que crezca en ustedes el hombre interior. Que Cristo habite en sus corazones por la fe, y sean arraigados y edificados en el amor. Así podrán comprender, con todos los santos, cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, en una palabra, ustedes podrán conocer el amor de Cristo, que supera todo conocimiento, para ser colmados por la plenitud de Dios. ¡A Aquél que es capaz de hacer infinitamente más de lo que podemos pedir o pensar, por el poder que obra en nosotros, a él sea la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús, por todas las generaciones y para siempre! Amén.

Palabra de Dios.

Comentario

Estas líneas están llenas de confianza en el amor y el poder de nuestro Dios. Él hace todo infinitamente mejor que como nosotros lo pensamos. Él nos fortalece, habita en nuestro corazón, nos hace experimentar toda la inmensidad de su amor... En definitiva, él nos hace participar de su plenitud.


Salmo 32, 1-2. 4-5. 11-12. 18-19

R. La tierra está llena del amor del Señor.

Aclamen, justos, al Señor; es propio de los buenos alabarlo. Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

Porque la palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. R.

El designio del Señor permanece para siempre, y sus planes, a lo largo de las generaciones. ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia! R.

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia. R.

Aleluya        Flp 3, 8-9

Aleluya. Considero todas las cosas como desperdicio, con tal de ganar a Cristo y estar unido a él. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 49-53

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente! ¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.

Palabra del Señor.

Comentario

Nos extraña escuchar a Jesús, el Príncipe de la paz, hablando de fuego y división. Es que su anuncio es un mensaje apasionado y expansivo, como el fuego, pero muchos no lo quieren recibir. Prefieren vivir en la tibieza y la indiferencia. Por eso, seguir a Jesús y vivir el Reino de Dios es una opción que trae conflicto.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

O bien:         Mc 10, 45

El Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Concédenos Padre, que la participación en esta eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 24 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
San Antonio María Claret, obispo. Memoria libre. Blanco


Día de las Naciones Unidas

Antonio nació en un pueblo de Cataluña y, cuando aún era un joven sacerdote, se interesó por las misiones y la propagación de la fe. Como párroco, recorrió a pie y a caballo todo el territorio que le asignaron. Usó la imprenta como medio de evangelización para reproducir folletos y libros de formación religiosa, dirigidos al pueblo y a los sacerdotes. Fundó la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Claretianos), y fue arzobispo de Santiago de Cuba. Murió en el año 1870.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Antonio M. Claret

Dios nuestro, que fortaleciste al obispo san Antonio María con admirable caridad y paciencia, para evangelizar a los pueblos, concédenos, por su intercesión, la gracia de buscar lo que te agrada y trabajar incansablemente en ganar para Cristo a los hermanos. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ef 4, 1-6

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Yo, que estoy preso por el Señor, los exhorto a comportarse de una manera digna de la vocación que han recibido. Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor. Traten de conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todos.

Palabra de Dios.

Comentario

Dios es uno y, por tanto, su Iglesia está llamada a ser una. Esta unidad de los creyentes es un anhelo al que siempre aspiramos: derribando los muros de separación, queremos realizar la unidad para que el mundo crea.


Salmo 23, 1-4b. 5-6

R. ¡Benditos los que buscan tu rostro, Señor!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su Salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.

Aleluya        cf. Mt 11, 25

Aleluya. Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 54-59

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a la multitud: Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente? ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y éste te ponga en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

Palabra del Señor.

Comentario

Apliquemos la sabiduría sobre aquello que le dará sentido a nuestra vida. Así como hay signos de los procesos de la naturaleza, también hay señales que nos develan la realidad. Con esa sabiduría podemos ver más allá de la superficie y discernir sobre los tiempos que vivimos. De esta manera podremos obrar según la voluntad de Dios, que se nos va revelando poco a poco en la historia.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

O bien:         Mc 10, 45

El Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Concédenos Padre, que la participación en esta eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 25 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
Santa María en sábado. Blanco

Antífona de entrada         

Tú eres feliz, Virgen María, porque llevas en tu seno al Creador del universo. Engendraste al que te creó, y para siempre permaneces virgen.

Oración colecta     

Padre misericordioso, ayúdanos en nuestra debilidad, para que, al celebrar a la santa Madre de Dios, su intercesión nos libre de todo pecado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ef 4, 7-16

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Cada uno de nosotros ha recibido su propio don, en la medida que Cristo los ha distribuido. Por eso dice la Escritura: “Cuando subió a lo alto, llevó consigo a los cautivos y repartió dones a los hombres”. Pero si decimos que subió, significa que primero descendió a las regiones inferiores de la tierra. El que descendió es el mismo que subió más allá de los cielos, para colmar todo el universo. Él comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros. Así organizó a los santos para la obra del ministerio, en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto y a la madurez que corresponde a la plenitud de Cristo. Así dejaremos de ser niños, sacudidos por las olas y arrastrados por el viento de cualquier doctrina, a merced de la malicia de los hombres y de su astucia para enseñar el error. Por el contrario, viviendo en la verdad y en el amor, crezcamos plenamente, unidos a Cristo. Él es la Cabeza, y de él, todo el Cuerpo recibe unidad y cohesión, gracias a los ligamentos que lo vivifican y a la acción armoniosa de todos los miembros. Así el Cuerpo crece y se edifica en el amor.

Palabra de Dios.

Comentario

La unidad en la Iglesia no es uniformidad ni aniquilación de las riquezas personales, al contrario, el mejor modo de realizar la unidad es aportando cada uno con su carisma específico, gracias al don recibido. Y así, como ensamblando piezas diversas en un único mecanismo, la Iglesia vive la unidad en forma dinámica y plena.


Salmo 121, 1-5

R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la Casa del Señor”! Nuestros pies ya están pisando tus umbrales, Jerusalén. R.

Jerusalén, que fuiste construida como ciudad bien compacta y armoniosa. Allí suben las tribus, las tribus del Señor. R.

Según es norma en Israel para celebrar el Nombre del Señor. Porque allí está el trono de la justicia, el trono de la casa de David. R.

Aleluya        Ez 33, 11

Aleluya. “Yo no deseo la muerte del malvado, sino que se convierta y viva”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 13, 1-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

En cierta ocasión se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios. Él respondió: “¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera. ¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera”. Les dijo también esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Entonces córtala, ¿para qué malgastar la tierra?’. Pero él respondió: ‘Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré. Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás’”.

Palabra del Señor.

Comentario

Las catástrofes y los accidentes le dan a Jesús la ocasión para recordarnos que el tiempo de nuestra vida es limitado. Durante ese periodo, Dios pone todo de su parte para que demos buenos frutos, como la higuera. Por lo tanto, no desperdiciemos las oportunidades de vivir en la gracia.

Oración sobre las ofrendas        

En la conmemoración de la Madre de tu Hijo, te pedimos, Señor, que por la gracia de este sacrificio nos conviertas en ofrenda eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lc 1, 49

El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas; su nombre es santo.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, en esta celebración de la Madre de tu Hijo te pedimos que la participación en los misterios de la redención eterna, nos conceda experimentar la abundancia de tu gracia y nos lleve a la plenitud de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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