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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Sábado 25/10
Domingo 26/10
Lunes 27/10
Martes 28/10
Martes 28/10
Miércoles 29/10
Sábado 25 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
Santa María en sábado. Blanco

Antífona de entrada         

Tú eres feliz, Virgen María, porque llevas en tu seno al Creador del universo. Engendraste al que te creó, y para siempre permaneces virgen.

Oración colecta     

Padre misericordioso, ayúdanos en nuestra debilidad, para que, al celebrar a la santa Madre de Dios, su intercesión nos libre de todo pecado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ef 4, 7-16

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Cada uno de nosotros ha recibido su propio don, en la medida que Cristo los ha distribuido. Por eso dice la Escritura: “Cuando subió a lo alto, llevó consigo a los cautivos y repartió dones a los hombres”. Pero si decimos que subió, significa que primero descendió a las regiones inferiores de la tierra. El que descendió es el mismo que subió más allá de los cielos, para colmar todo el universo. Él comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros. Así organizó a los santos para la obra del ministerio, en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto y a la madurez que corresponde a la plenitud de Cristo. Así dejaremos de ser niños, sacudidos por las olas y arrastrados por el viento de cualquier doctrina, a merced de la malicia de los hombres y de su astucia para enseñar el error. Por el contrario, viviendo en la verdad y en el amor, crezcamos plenamente, unidos a Cristo. Él es la Cabeza, y de él, todo el Cuerpo recibe unidad y cohesión, gracias a los ligamentos que lo vivifican y a la acción armoniosa de todos los miembros. Así el Cuerpo crece y se edifica en el amor.

Palabra de Dios.

Comentario

La unidad en la Iglesia no es uniformidad ni aniquilación de las riquezas personales, al contrario, el mejor modo de realizar la unidad es aportando cada uno con su carisma específico, gracias al don recibido. Y así, como ensamblando piezas diversas en un único mecanismo, la Iglesia vive la unidad en forma dinámica y plena.


Salmo 121, 1-5

R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la Casa del Señor”! Nuestros pies ya están pisando tus umbrales, Jerusalén. R.

Jerusalén, que fuiste construida como ciudad bien compacta y armoniosa. Allí suben las tribus, las tribus del Señor. R.

Según es norma en Israel para celebrar el Nombre del Señor. Porque allí está el trono de la justicia, el trono de la casa de David. R.

Aleluya        Ez 33, 11

Aleluya. “Yo no deseo la muerte del malvado, sino que se convierta y viva”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 13, 1-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

En cierta ocasión se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios. Él respondió: “¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera. ¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera”. Les dijo también esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Entonces córtala, ¿para qué malgastar la tierra?’. Pero él respondió: ‘Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré. Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás’”.

Palabra del Señor.

Comentario

Las catástrofes y los accidentes le dan a Jesús la ocasión para recordarnos que el tiempo de nuestra vida es limitado. Durante ese periodo, Dios pone todo de su parte para que demos buenos frutos, como la higuera. Por lo tanto, no desperdiciemos las oportunidades de vivir en la gracia.

Oración sobre las ofrendas        

En la conmemoración de la Madre de tu Hijo, te pedimos, Señor, que por la gracia de este sacrificio nos conviertas en ofrenda eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lc 1, 49

El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas; su nombre es santo.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, en esta celebración de la Madre de tu Hijo te pedimos que la participación en los misterios de la redención eterna, nos conceda experimentar la abundancia de tu gracia y nos lleve a la plenitud de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 26 de Octubre de 2014

30° domingo durante el año

Verde

Antífona de entrada          cf. Sal 104, 3-4

Que la alegría llene el corazón de los que buscan al Señor. Busquen al Señor y serán fuertes, busquen siempre su rostro.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, y para conseguir lo que nos prometes, ayúdanos a amar lo que nos mandas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª lectura     Éx 22, 20-26

Lectura del libro del Éxodo.

Estas son las normas que el Señor dio a Moisés: No maltratarás al extranjero ni lo oprimirás, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto. No harás daño a la viuda ni al huérfano. Si les haces daño y ellos me piden auxilio, yo escucharé su clamor. Entonces arderá mi ira, y yo los mataré a ustedes con la espada; sus mujeres quedarán viudas, y sus hijos huérfanos. Si prestas dinero a un miembro de mi pueblo, al pobre que vive a tu lado, no te comportarás con él como un usurero, no le exigirás interés. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo antes que se ponga el sol, porque ese es su único abrigo y el vestido de su cuerpo. De lo contrario, ¿con qué dormirá? Y si él me invoca, yo lo escucharé, porque soy compasivo.

Palabra de Dios.

Comentario

El amor al prójimo se vuelve más exigente cuando nos hallamos frente a los más desprotegidos y vulnerables. El recuerdo de las propias necesidades (“fuiste inmigrante en Egipto”) debe mover el corazón para sensibilizarse ante las necesidades de los otros. Y esto se manifiesta en lo cotidiano: la comida, el abrigo y el lugar de reposo.


Salmo 17, 2-4. 47. 51ab

R. Yo te amo, Señor, mi fortaleza.

Yo te amo, Señor, mi fuerza, Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador. R.

Mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoqué al Señor, que es digno de alabanza y quedé a salvo de mis enemigos. R.

¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! ¡Glorificado sea el Dios de mi salvación! Él concede grandes victorias a su rey y trata con fidelidad a su Ungido. R.

2ª lectura     1Tes 1, 5c-10

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Hermanos: Ya saben cómo procedimos cuando estuvimos allí al servicio de ustedes. Y ustedes, a su vez, imitaron nuestro ejemplo y el del Señor, recibiendo la Palabra en medio de muchas dificultades, con la alegría que da el Espíritu Santo. Así llegaron a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya. En efecto, de allí partió la Palabra del Señor, que no sólo resonó en Macedonia y Acaya: en todas partes se ha difundido la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que no es necesario hablar de esto. Ellos mismos cuentan cómo ustedes me han recibido y cómo se convirtieron a Dios, abandonando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar a su Hijo, que vendrá desde el cielo: Jesús, a quien él resucitó de entre los muertos y que nos libra de la ira venidera.

Palabra de Dios.

Comentario

La fe es contagiosa, comunicativa, expansiva, como la “buena onda”. San Pablo puede dar gracias a Dios porque el testimonio de una comunidad estimula a otra. Y esta forma de comunicación se daba en tiempos en que no existían los medios modernos ni la tecnología actual. Hoy tenemos en nuestras manos muchas herramientas para difundir la fe. Solo necesitamos el ímpetu que movió a los primeros cristianos. Esto podemos pedirle al Espíritu Santo.


Aleluya        Jn 14, 23

Aleluya.“El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Mt 22, 34-40

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.

Palabra del Señor.

Comentario

“Los maestros distinguían en la ley 613 preceptos, y los clasificaban en graves y leves. La respuesta de Jesús unifica. El amor es la clave de la Ley, el indispensable principio unificador que elimina toda posible dispersión. No se puede observar de veras la Ley si falla el amor. Este amor a Dios se expresa con todas las facultades del ser humano (corazón, alma y mente), y el mandamiento del amor al prójimo es semejante al primero porque es tan importante uno como el otro” (Armando Levoratti, “Evangelio según San Mateo”, en: Comentario Bíblico Latinoamericano, Ed. Verbo Divino).

Oración sobre las ofrendas        

Mira, Padre, las ofrendas que te presentamos, y que la celebración de estos misterios sean para tu gloria y alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 19, 6

Aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios.

O bien:         Ef 5, 2

Cristo nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, te pedimos que lleves a su plenitud en nosotros lo que significa estos sacramentos, para que poseamos plenamente lo que ahora celebramos en esta liturgia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Lunes 27 de Octubre de 2014

De la feria. Verde.

Antífona de entrada          cf. Sal 104, 3-4

Que la alegría llene el corazón de los que buscan al Señor. Busquen al Señor y serán fuertes, busquen siempre su rostro.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, y para conseguir lo que nos prometes, ayúdanos a amar lo que nos mandas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Éf 4, 32—5, 8

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Sean ustedes mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo. Traten de imitar a Dios, como hijos suyos muy queridos. Practiquen el amor, a ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios. En cuanto al pecado carnal y cualquier clase de impureza o avaricia, ni siquiera se los mencione entre ustedes, como conviene a los santos. Lo mismo digo acerca de las obscenidades, de las malas conversaciones y de las bromas groseras: todo esto está fuera de lugar. Lo que deben hacer es dar gracias a Dios. Y sépanlo bien: ni el hombre lujurioso, ni el impuro, ni el avaro –que es un idólatra– tendrán parte en la herencia del Reino de Cristo y de Dios. No se dejen engañar por falsas razones: todo eso atrae la ira de Dios sobre los que se resisten a obedecerle. ¡No se hagan cómplices de los que obran así! Antes, ustedes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de la luz.

Palabra de Dios.

Comentario

El ser humano cae muy bajo cuando se rinde ante el dinero y la codicia, o se deja manipular para alcanzar una felicidad falsa y pasajera. Vivimos rodeados de idolatrías modernas. En esta realidad concreta en que estamos, somos llamados a vivir como hijos de la luz, aspirando hacia todo aquello que nos eleve y ennoblezca.


Salmo 1, 1-4. 6

R. ¡Vivamos como hijos de la luz!

¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche! R.

Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien. R.

No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento, porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. R.


Aleluya        cf. Jn 17, 17ba

Aleluya. Tu palabra, Señor, es verdad; conságranos en la verdad. Aleluya.

Evangelio     Lc 13, 10-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un sábado, Jesús enseñaba en una sinagoga. Había allí una mujer poseída de un espíritu, que la tenía enferma desde hacía dieciocho años. Estaba completamente encorvada y no podía enderezarse de ninguna manera. Jesús, al verla, la llamó y le dijo: “Mujer, estás sanada de tu enfermedad”, y le impuso las manos. Ella se enderezó en seguida y glorificaba a Dios. Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en sábado, dijo a la multitud: “Los días de trabajo son seis; vengan durante esos días para hacerse sanar, y no el sábado”. El Señor le respondió: “¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber? Y esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo aprisionada durante dieciocho años, ¿no podía ser liberada de sus cadenas el día sábado?”. Al oír estas palabras, todos sus adversarios se llenaban de confusión, pero la multitud se alegraba de las maravillas que él hacía.

Palabra del Señor.

Comentario

En la sinagoga, cada sábado, la asamblea se reunía para meditar la Palabra de Dios. Jesús sabe que hay un modo de interpretar la Escritura que la vuelve una carga tan pesada que dobla la espalda. Él interpreta la Escritura como mensaje liberador, como anuncio de un Dios bueno que quiere que todos sus hijos e hijas se vean redimidos de los antiguos pesos y levanten su cabeza. Esta mujer es signo de esa liberación, y da gracias a Dios estando sana, libre y erguida.

Oración sobre las ofrendas        

Mira, Padre, las ofrendas que te presentamos, y que la celebración de estos misterios sean para tu gloria y alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 19, 6

Aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios.

O bien:         Ef 5, 2

Cristo nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, te pedimos que lleves a su plenitud en nosotros lo que significa estos sacramentos, para que poseamos plenamente lo que ahora celebramos en esta liturgia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 28 de Octubre de 2014

Santos Simón y Judas, apóstoles

Fiesta. Rojo

Simón tenía por sobrenombre “el Celote” o “el Cananeo”. Judas, llamado Tadeo, es autor de una de las Cartas católicas. No tenemos fuentes antiguas que los mencionen después de Pentecostés. Una tradición dice que ambos murieron en Persia. Su fiesta se celebra en forma conjunta desde el siglo X.

Antífona de entrada         

Estos son los santos varones a quien el Señor eligió por su caridad sincera; él les dio la gloria eterna.

Oración colecta     

Dios nuestro, que por la predicación de los apóstoles nos llevaste al conocimiento de tu nombre; te rogamos que, por intercesión de los santos Simón y Judas, tu Iglesia se vea enriquecida con nuevos pueblos que crean en ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Éf 2, 19-22

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo. En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor. En él, también ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.

Palabra de Dios.

Comentario

La carta nos presenta una Iglesia viva, comprometida con la tarea evangelizadora y consolidada en la unidad. La imagen de piedras que forman un edificio nos habla de solidez y firmeza. La integridad de la construcción se da porque en ella habita el Espíritu Santo. Así, desde los primeros cristianos hasta hoy, la Iglesia está sostenida de manera sólida y da testimonio de Jesucristo.


Salmo 18, 2-5

R. Resuena su eco por toda la tierra.

El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos: un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. R.

Sin hablar, sin pronunciar palabra, sin que se escuche su voz, resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo. R.


Aleluya       

Aleluya. ¡A ti, Dios, te alabamos y cantamos! ¡A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles! Aleluya.

Evangelio     Lc 6, 12-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor. Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una gran muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, para escucharlo y hacerse curar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por espíritus impuros quedaban curados; y toda la gente quería tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.

Palabra del Señor.

Comentario

La evangelización requiere trabajadores. De entre todos sus discípulos, Jesús encarga a algunos una tarea específica. Para esto Jesús llama a los Doce y los envía a difundir el Reino de Dios, para que no quede una sola persona en este mundo sin saber que Dios la ama.

Oración sobre las ofrendas        

Te pedimos, Señor, que recibas nuestras súplicas al venerar la gloria eterna de tus apóstoles Simón y Judas, y nos dispongas para celebrar dignamente estos santos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Jn 14, 23

Dice el Señor: “El que me ama será fiel a mi palabra; mi Padre lo amará, iremos a él y habitaremos en él”.

Oración después de la comunión

Dios nuestro, después de recibir estos sacramentos, e impulsados por el Espíritu santo, te rogamos humildemente que el misterio celebrado en el martirio de los apóstoles Simón y Judas nos hagas perseverar siempre en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 28 de Octubre de 2014

Santos Simón y Judas, apóstoles

Fiesta. Rojo

Simón tenía por sobrenombre “el Celote” o “el Cananeo”. Judas, llamado Tadeo, es autor de una de las Cartas católicas. No tenemos fuentes antiguas que los mencionen después de Pentecostés. Una tradición dice que ambos murieron en Persia. Su fiesta se celebra en forma conjunta desde el siglo X.

Antífona de entrada         

Estos son los santos varones a quien el Señor eligió por su caridad sincera; él les dio la gloria eterna.

Oración colecta     

Dios nuestro, que por la predicación de los apóstoles nos llevaste al conocimiento de tu nombre; te rogamos que, por intercesión de los santos Simón y Judas, tu Iglesia se vea enriquecida con nuevos pueblos que crean en ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Éf 2, 19-22

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo. En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor. En él, también ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.

Palabra de Dios.

Comentario

La carta nos presenta una Iglesia viva, comprometida con la tarea evangelizadora y consolidada en la unidad. La imagen de piedras que forman un edificio nos habla de solidez y firmeza. La integridad de la construcción se da porque en ella habita el Espíritu Santo. Así, desde los primeros cristianos hasta hoy, la Iglesia está sostenida de manera sólida y da testimonio de Jesucristo.


Salmo 18, 2-5

R. Resuena su eco por toda la tierra.

El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos: un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. R.

Sin hablar, sin pronunciar palabra, sin que se escuche su voz, resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo. R.


Aleluya       

Aleluya. ¡A ti, Dios, te alabamos y cantamos! ¡A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles! Aleluya.

Evangelio     Lc 6, 12-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor. Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una gran muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, para escucharlo y hacerse curar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por espíritus impuros quedaban curados; y toda la gente quería tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.

Palabra del Señor.

Comentario

La evangelización requiere trabajadores. De entre todos sus discípulos, Jesús encarga a algunos una tarea específica. Para esto Jesús llama a los Doce y los envía a difundir el Reino de Dios, para que no quede una sola persona en este mundo sin saber que Dios la ama.

Oración sobre las ofrendas        

Te pedimos, Señor, que recibas nuestras súplicas al venerar la gloria eterna de tus apóstoles Simón y Judas, y nos dispongas para celebrar dignamente estos santos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Jn 14, 23

Dice el Señor: “El que me ama será fiel a mi palabra; mi Padre lo amará, iremos a él y habitaremos en él”.

Oración después de la comunión

Dios nuestro, después de recibir estos sacramentos, e impulsados por el Espíritu santo, te rogamos humildemente que el misterio celebrado en el martirio de los apóstoles Simón y Judas nos hagas perseverar siempre en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 29 de Octubre de 2014
De la feria. Verde.

Antífona de entrada          cf. Sal 104, 3-4

Que la alegría llene el corazón de los que buscan al Señor. Busquen al Señor y serán fuertes, busquen siempre su rostro.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, y para conseguir lo que nos prometes, ayúdanos a amar lo que nos mandas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ef 6, 1-9

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor porque esto es lo justo, ya que el primer mandamiento que contiene una promesa es este: “Honra a tu padre y a tu madre, para que seas feliz y tengas una larga vida en la tierra”. Padres, no irriten a sus hijos; al contrario, edúquenlos, corrigiéndolos y aconsejándolos, según el espíritu del Señor. Esclavos, obedezcan a sus patrones con temor y respeto, sin ninguna clase de doblez, como si sirvieran a Cristo; no con una obediencia fingida que trata de agradar a los hombres, sino como servidores de Cristo, cumpliendo de todo corazón la voluntad de Dios. Sirvan a sus dueños de buena gana, como si se tratara del Señor y no de los hombres, teniendo en cuenta que el Señor retribuirá a cada uno el bien que haya hecho, sea un esclavo o un hombre libre. Y ustedes, patrones, compórtense de la misma manera con sus esclavos y dejen a un lado las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos, que lo es también de ustedes, está en el cielo, y no hace acepción de personas.

Palabra de Dios.

Comentario

Nos llama la atención que en esta carta como otras de las primeras comunidades no aparezca la voluntad de abolir la esclavitud o de modificar el esquema de la familia patriarcal. Más bien parece que en cierto sentido se aceptaban esas estructuras de la sociedad. Pero se plantea un nuevo modo de relaciones que hace explícita la libertad y la dignidad en Cristo. Todos, sea cual fuere el rol en el que estamos, servimos al Señor.


Salmo 144, 10-14

R. El Señor es fiel en todas sus palabras.

Que todas tus obras te den gracias, Señor, y tus fieles te bendigan; que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder. R.

Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu reino: tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre. R.

El Señor es fiel en todas sus palabras y bondadoso en todas sus acciones. El Señor sostiene a los que caen y endereza a los que están encorvados. R.


Aleluya        cf. 2Tes 2,14

Aleluya. Dios nos llamó, por medio del Evangelio, para que poseamos la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Aleluya.

Evangelio     Lc 13, 22-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: “Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?”. Él respondió: “Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: ‘Señor, ábrenos’. Y él les responderá: ‘No sé de dónde son ustedes’. Entonces comenzarán a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas’. Pero él les dirá: ‘No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!’. Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos”.

Palabra del Señor.

Comentario

El Reino de Dios es una gran mesa dispuesta para las gentes venidas de todas partes. En el Reino de Dios no hay lugar para quienes hagan el mal. Por tanto, comencemos a vivir el Reino hoy mismo, haciendo lugar en nuestras mesas –la de la comunidad, la de la Palabra, la de la Eucaristía– para que todos aquellos que buscan la justicia y obran el bien puedan participar de ellas.

Oración sobre las ofrendas        

Mira, Padre, las ofrendas que te presentamos, y que la celebración de estos misterios sean para tu gloria y alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 19, 6

Aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios.

O bien:         Ef 5, 2

Cristo nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, te pedimos que lleves a su plenitud en nosotros lo que significa estos sacramentos, para que poseamos plenamente lo que ahora celebramos en esta liturgia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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