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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Miércoles 22/10
Jueves 23/10
Viernes 24/10
Sábado 25/10
Domingo 26/10
Lunes 27/10
Miércoles 22 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
San Juan Pablo II, papa. Memoria libre. Blanco

Karol Józef Wojty?a nació en Polonia el 18 de mayo de 1920. Se desempeñó como obispo de Cracovia, y en el año 1978 fue elegido Papa. Su papado, que duró 27 años, fue uno de los más largos de la historia. Fue un líder influyente a nivel mundial y un gran viajero, pues recorrió 129 países. Intensificó el llamado a la santidad a todos los cristianos y fue un gran impulsor del diálogo interreligioso y el ecumenismo. Instituyó la fiesta de la Divina Misericordia, el domingo siguiente a Pascua. Durante la celebración de esta fiesta, el 27 de abril de 2014, fue canonizado.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Juan Pablo II

Oh Dios, rico en misericordia, que has querido que san Juan Pablo II, papa, guiara toda tu Iglesia, te pedimos que, instruidos por sus enseñanzas, nos concedas abrir confiadamente nuestros corazones a la gracia salvadora de Cristo, único redentor del hombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...

Lectura        Éf 3, 2-12

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Seguramente habrán oído hablar de la gracia de Dios, que me ha sido dispensada en beneficio de ustedes. Fue por medio de una revelación como se me dio a conocer este misterio, tal como acabo de exponérselo en pocas palabras. Al leerlas, se darán cuenta de la comprensión que tengo del misterio de Cristo, que no fue manifestado a las generaciones pasadas, pero que ahora ha sido revelado por medio del Espíritu a sus santos apóstoles y profetas. Este misterio consiste en que también los paganos participan de una misma herencia, son miembros de un mismo Cuerpo y beneficiarios de la misma promesa en Cristo Jesús, por medio del Evangelio. De este Evangelio, yo fui constituido ministro por el don de la gracia que recibí de Dios, en virtud de la eficacia de su poder. Yo, el menor de todos los santos, he recibido la gracia de anunciar a los paganos la insondable riqueza de Cristo, y manifestar a todos la dispensación del misterio que estaba oculto desde siempre en Dios, el creador de todas las cosas, para que los Principados y las Potestades celestiales conozcan la infinita variedad de la sabiduría de Dios por medio de la Iglesia. Éste es el designio que Dios concibió desde toda la eternidad en Cristo Jesús, nuestro Señor, por quien nos atrevemos a acercarnos a Dios con toda confianza, mediante la fe en él.

Palabra de Dios.

Comentario

En el contexto de aquellos grupos que habían vivido enfrentados –judíos y paganos–, san Pablo, que es judío, afirma que los paganos son coherederos con Cristo, es decir, reciben la misma herencia, son hijos del mismo Padre. Sería un buen ejercicio que nosotros pensemos en aquellas personas o grupos de los cuales nos sentimos más alejados o distanciados, y que repitamos esta afirmación: “Ellos también son coherederos de las promesas de Dios”.


Salmo Is 12, 2-6

R. Sacarán agua con alegría de las fuentes de la salvación.

Este es el Dios de mi salvación: yo tengo confianza y no temo, porque el Señor es mi fuerza y mi protección; él fue mi salvación. R.

Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, anuncien entre los pueblos sus proezas, proclamen qué sublime es su Nombre. R.

Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso: ¡que sea conocido en toda la tierra! ¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión, porque es grande en medio de ti el Santo de Israel! R.


Aleluya        Mt 24, 42a. 44

Aleluya. Estén prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 39-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: “Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada”. Pedro preguntó entonces: “Señor, ¿esta parábola la dices para nosotros o para todos?”. El Señor le dijo: “¿Cuál es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor pondrá al frente de su personal para distribuirle la ración de trigo en el momento oportuno? ¡Feliz aquél a quien su señor, al llegar, encuentra ocupado en este trabajo! Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. Pero si este servidor piensa: ‘Mi señor tardará en llegar’, y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su señor llegará el día y la hora menos pensada, lo castigará y le hará correr la misma suerte que los infieles. El servidor que, conociendo la voluntad de su señor, no tuvo las cosas preparadas y no obró conforme a lo que él había dispuesto recibirá un castigo severo. Pero aquél que, sin saberlo, se hizo también culpable será castigado menos severamente. Al que se le dio mucho se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho se le reclamará mucho más”.

Palabra del Señor.

Comentario

Encontramos otra bienaventuranza: “¡Feliz el administrador fiel a quien el señor encuentra ocupado en su trabajo!”. Aquellos que tienen la responsabilidad especial sobre otros hermanos, porque tienen una función de pastoreo, deben poner una dedicación especial en esta tarea. El lugar que ocupan puede ser ocasión para aprovecharse de los demás y querer sacar provecho propio. El Señor juzgará si realmente han cuidado de las personas a su cargo promoviéndolos en su crecimiento y desarrollo integral.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

O bien:         Mc 10, 45

El Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Concédenos Padre, que la participación en esta eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 23 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
San Juan de Capistrano, presbítero. Memoria libre. Blanco

Juan nació en Nápoles, fue abogado y gobernador de su ciudad. Dejó todo eso para ingresar en la Orden Franciscana, donde se destacó como un gran predicador. También se dedicó a renovar y purificar la vida interior de la Orden. Fue misionero especialmente en Europa del Este, escribió numerosos tratados teológicos, sermones y cartas.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Juan de Capistrano

Dios nuestro, que elegiste a san Juan de Capistrano para confortar a tus fieles en la adversidad, te pedimos que nos mantengas bajo tu protección y conserves siempre en paz a tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Lectura        Ef 3, 14-21

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Doblo mis rodillas delante del Padre, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra. Que él se digne fortificarlos por medio de su Espíritu, conforme a la riqueza de su gloria, para que crezca en ustedes el hombre interior. Que Cristo habite en sus corazones por la fe, y sean arraigados y edificados en el amor. Así podrán comprender, con todos los santos, cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, en una palabra, ustedes podrán conocer el amor de Cristo, que supera todo conocimiento, para ser colmados por la plenitud de Dios. ¡A Aquél que es capaz de hacer infinitamente más de lo que podemos pedir o pensar, por el poder que obra en nosotros, a él sea la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús, por todas las generaciones y para siempre! Amén.

Palabra de Dios.

Comentario

Estas líneas están llenas de confianza en el amor y el poder de nuestro Dios. Él hace todo infinitamente mejor que como nosotros lo pensamos. Él nos fortalece, habita en nuestro corazón, nos hace experimentar toda la inmensidad de su amor... En definitiva, él nos hace participar de su plenitud.


Salmo 32, 1-2. 4-5. 11-12. 18-19

R. La tierra está llena del amor del Señor.

Aclamen, justos, al Señor; es propio de los buenos alabarlo. Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

Porque la palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. R.

El designio del Señor permanece para siempre, y sus planes, a lo largo de las generaciones. ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia! R.

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia. R.

Aleluya        Flp 3, 8-9

Aleluya. Considero todas las cosas como desperdicio, con tal de ganar a Cristo y estar unido a él. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 49-53

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente! ¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.

Palabra del Señor.

Comentario

Nos extraña escuchar a Jesús, el Príncipe de la paz, hablando de fuego y división. Es que su anuncio es un mensaje apasionado y expansivo, como el fuego, pero muchos no lo quieren recibir. Prefieren vivir en la tibieza y la indiferencia. Por eso, seguir a Jesús y vivir el Reino de Dios es una opción que trae conflicto.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

O bien:         Mc 10, 45

El Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Concédenos Padre, que la participación en esta eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Viernes 24 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
San Antonio María Claret, obispo. Memoria libre. Blanco


Día de las Naciones Unidas

Antonio nació en un pueblo de Cataluña y, cuando aún era un joven sacerdote, se interesó por las misiones y la propagación de la fe. Como párroco, recorrió a pie y a caballo todo el territorio que le asignaron. Usó la imprenta como medio de evangelización para reproducir folletos y libros de formación religiosa, dirigidos al pueblo y a los sacerdotes. Fundó la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Claretianos), y fue arzobispo de Santiago de Cuba. Murió en el año 1870.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Antonio M. Claret

Dios nuestro, que fortaleciste al obispo san Antonio María con admirable caridad y paciencia, para evangelizar a los pueblos, concédenos, por su intercesión, la gracia de buscar lo que te agrada y trabajar incansablemente en ganar para Cristo a los hermanos. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ef 4, 1-6

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Yo, que estoy preso por el Señor, los exhorto a comportarse de una manera digna de la vocación que han recibido. Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor. Traten de conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todos.

Palabra de Dios.

Comentario

Dios es uno y, por tanto, su Iglesia está llamada a ser una. Esta unidad de los creyentes es un anhelo al que siempre aspiramos: derribando los muros de separación, queremos realizar la unidad para que el mundo crea.


Salmo 23, 1-4b. 5-6

R. ¡Benditos los que buscan tu rostro, Señor!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su Salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.

Aleluya        cf. Mt 11, 25

Aleluya. Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 54-59

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a la multitud: Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente? ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y éste te ponga en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

Palabra del Señor.

Comentario

Apliquemos la sabiduría sobre aquello que le dará sentido a nuestra vida. Así como hay signos de los procesos de la naturaleza, también hay señales que nos develan la realidad. Con esa sabiduría podemos ver más allá de la superficie y discernir sobre los tiempos que vivimos. De esta manera podremos obrar según la voluntad de Dios, que se nos va revelando poco a poco en la historia.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

O bien:         Mc 10, 45

El Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Concédenos Padre, que la participación en esta eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 25 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
Santa María en sábado. Blanco

Antífona de entrada         

Tú eres feliz, Virgen María, porque llevas en tu seno al Creador del universo. Engendraste al que te creó, y para siempre permaneces virgen.

Oración colecta     

Padre misericordioso, ayúdanos en nuestra debilidad, para que, al celebrar a la santa Madre de Dios, su intercesión nos libre de todo pecado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ef 4, 7-16

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Cada uno de nosotros ha recibido su propio don, en la medida que Cristo los ha distribuido. Por eso dice la Escritura: “Cuando subió a lo alto, llevó consigo a los cautivos y repartió dones a los hombres”. Pero si decimos que subió, significa que primero descendió a las regiones inferiores de la tierra. El que descendió es el mismo que subió más allá de los cielos, para colmar todo el universo. Él comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros. Así organizó a los santos para la obra del ministerio, en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto y a la madurez que corresponde a la plenitud de Cristo. Así dejaremos de ser niños, sacudidos por las olas y arrastrados por el viento de cualquier doctrina, a merced de la malicia de los hombres y de su astucia para enseñar el error. Por el contrario, viviendo en la verdad y en el amor, crezcamos plenamente, unidos a Cristo. Él es la Cabeza, y de él, todo el Cuerpo recibe unidad y cohesión, gracias a los ligamentos que lo vivifican y a la acción armoniosa de todos los miembros. Así el Cuerpo crece y se edifica en el amor.

Palabra de Dios.

Comentario

La unidad en la Iglesia no es uniformidad ni aniquilación de las riquezas personales, al contrario, el mejor modo de realizar la unidad es aportando cada uno con su carisma específico, gracias al don recibido. Y así, como ensamblando piezas diversas en un único mecanismo, la Iglesia vive la unidad en forma dinámica y plena.


Salmo 121, 1-5

R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la Casa del Señor”! Nuestros pies ya están pisando tus umbrales, Jerusalén. R.

Jerusalén, que fuiste construida como ciudad bien compacta y armoniosa. Allí suben las tribus, las tribus del Señor. R.

Según es norma en Israel para celebrar el Nombre del Señor. Porque allí está el trono de la justicia, el trono de la casa de David. R.

Aleluya        Ez 33, 11

Aleluya. “Yo no deseo la muerte del malvado, sino que se convierta y viva”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 13, 1-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

En cierta ocasión se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios. Él respondió: “¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera. ¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera”. Les dijo también esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Entonces córtala, ¿para qué malgastar la tierra?’. Pero él respondió: ‘Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré. Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás’”.

Palabra del Señor.

Comentario

Las catástrofes y los accidentes le dan a Jesús la ocasión para recordarnos que el tiempo de nuestra vida es limitado. Durante ese periodo, Dios pone todo de su parte para que demos buenos frutos, como la higuera. Por lo tanto, no desperdiciemos las oportunidades de vivir en la gracia.

Oración sobre las ofrendas        

En la conmemoración de la Madre de tu Hijo, te pedimos, Señor, que por la gracia de este sacrificio nos conviertas en ofrenda eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lc 1, 49

El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas; su nombre es santo.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, en esta celebración de la Madre de tu Hijo te pedimos que la participación en los misterios de la redención eterna, nos conceda experimentar la abundancia de tu gracia y nos lleve a la plenitud de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 26 de Octubre de 2014

30° domingo durante el año

Verde

Antífona de entrada          cf. Sal 104, 3-4

Que la alegría llene el corazón de los que buscan al Señor. Busquen al Señor y serán fuertes, busquen siempre su rostro.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, y para conseguir lo que nos prometes, ayúdanos a amar lo que nos mandas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª lectura     Éx 22, 20-26

Lectura del libro del Éxodo.

Estas son las normas que el Señor dio a Moisés: No maltratarás al extranjero ni lo oprimirás, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto. No harás daño a la viuda ni al huérfano. Si les haces daño y ellos me piden auxilio, yo escucharé su clamor. Entonces arderá mi ira, y yo los mataré a ustedes con la espada; sus mujeres quedarán viudas, y sus hijos huérfanos. Si prestas dinero a un miembro de mi pueblo, al pobre que vive a tu lado, no te comportarás con él como un usurero, no le exigirás interés. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo antes que se ponga el sol, porque ese es su único abrigo y el vestido de su cuerpo. De lo contrario, ¿con qué dormirá? Y si él me invoca, yo lo escucharé, porque soy compasivo.

Palabra de Dios.

Comentario

El amor al prójimo se vuelve más exigente cuando nos hallamos frente a los más desprotegidos y vulnerables. El recuerdo de las propias necesidades (“fuiste inmigrante en Egipto”) debe mover el corazón para sensibilizarse ante las necesidades de los otros. Y esto se manifiesta en lo cotidiano: la comida, el abrigo y el lugar de reposo.


Salmo 17, 2-4. 47. 51ab

R. Yo te amo, Señor, mi fortaleza.

Yo te amo, Señor, mi fuerza, Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador. R.

Mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoqué al Señor, que es digno de alabanza y quedé a salvo de mis enemigos. R.

¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! ¡Glorificado sea el Dios de mi salvación! Él concede grandes victorias a su rey y trata con fidelidad a su Ungido. R.

2ª lectura     1Tes 1, 5c-10

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Hermanos: Ya saben cómo procedimos cuando estuvimos allí al servicio de ustedes. Y ustedes, a su vez, imitaron nuestro ejemplo y el del Señor, recibiendo la Palabra en medio de muchas dificultades, con la alegría que da el Espíritu Santo. Así llegaron a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya. En efecto, de allí partió la Palabra del Señor, que no sólo resonó en Macedonia y Acaya: en todas partes se ha difundido la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que no es necesario hablar de esto. Ellos mismos cuentan cómo ustedes me han recibido y cómo se convirtieron a Dios, abandonando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar a su Hijo, que vendrá desde el cielo: Jesús, a quien él resucitó de entre los muertos y que nos libra de la ira venidera.

Palabra de Dios.

Comentario

La fe es contagiosa, comunicativa, expansiva, como la “buena onda”. San Pablo puede dar gracias a Dios porque el testimonio de una comunidad estimula a otra. Y esta forma de comunicación se daba en tiempos en que no existían los medios modernos ni la tecnología actual. Hoy tenemos en nuestras manos muchas herramientas para difundir la fe. Solo necesitamos el ímpetu que movió a los primeros cristianos. Esto podemos pedirle al Espíritu Santo.


Aleluya        Jn 14, 23

Aleluya.“El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Mt 22, 34-40

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.

Palabra del Señor.

Comentario

“Los maestros distinguían en la ley 613 preceptos, y los clasificaban en graves y leves. La respuesta de Jesús unifica. El amor es la clave de la Ley, el indispensable principio unificador que elimina toda posible dispersión. No se puede observar de veras la Ley si falla el amor. Este amor a Dios se expresa con todas las facultades del ser humano (corazón, alma y mente), y el mandamiento del amor al prójimo es semejante al primero porque es tan importante uno como el otro” (Armando Levoratti, “Evangelio según San Mateo”, en: Comentario Bíblico Latinoamericano, Ed. Verbo Divino).

Oración sobre las ofrendas        

Mira, Padre, las ofrendas que te presentamos, y que la celebración de estos misterios sean para tu gloria y alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 19, 6

Aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios.

O bien:         Ef 5, 2

Cristo nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, te pedimos que lleves a su plenitud en nosotros lo que significa estos sacramentos, para que poseamos plenamente lo que ahora celebramos en esta liturgia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 27 de Octubre de 2014

De la feria. Verde.

Antífona de entrada          cf. Sal 104, 3-4

Que la alegría llene el corazón de los que buscan al Señor. Busquen al Señor y serán fuertes, busquen siempre su rostro.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, y para conseguir lo que nos prometes, ayúdanos a amar lo que nos mandas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Éf 4, 32—5, 8

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Sean ustedes mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo. Traten de imitar a Dios, como hijos suyos muy queridos. Practiquen el amor, a ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios. En cuanto al pecado carnal y cualquier clase de impureza o avaricia, ni siquiera se los mencione entre ustedes, como conviene a los santos. Lo mismo digo acerca de las obscenidades, de las malas conversaciones y de las bromas groseras: todo esto está fuera de lugar. Lo que deben hacer es dar gracias a Dios. Y sépanlo bien: ni el hombre lujurioso, ni el impuro, ni el avaro –que es un idólatra– tendrán parte en la herencia del Reino de Cristo y de Dios. No se dejen engañar por falsas razones: todo eso atrae la ira de Dios sobre los que se resisten a obedecerle. ¡No se hagan cómplices de los que obran así! Antes, ustedes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de la luz.

Palabra de Dios.

Comentario

El ser humano cae muy bajo cuando se rinde ante el dinero y la codicia, o se deja manipular para alcanzar una felicidad falsa y pasajera. Vivimos rodeados de idolatrías modernas. En esta realidad concreta en que estamos, somos llamados a vivir como hijos de la luz, aspirando hacia todo aquello que nos eleve y ennoblezca.


Salmo 1, 1-4. 6

R. ¡Vivamos como hijos de la luz!

¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche! R.

Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien. R.

No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento, porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. R.


Aleluya        cf. Jn 17, 17ba

Aleluya. Tu palabra, Señor, es verdad; conságranos en la verdad. Aleluya.

Evangelio     Lc 13, 10-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un sábado, Jesús enseñaba en una sinagoga. Había allí una mujer poseída de un espíritu, que la tenía enferma desde hacía dieciocho años. Estaba completamente encorvada y no podía enderezarse de ninguna manera. Jesús, al verla, la llamó y le dijo: “Mujer, estás sanada de tu enfermedad”, y le impuso las manos. Ella se enderezó en seguida y glorificaba a Dios. Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en sábado, dijo a la multitud: “Los días de trabajo son seis; vengan durante esos días para hacerse sanar, y no el sábado”. El Señor le respondió: “¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber? Y esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo aprisionada durante dieciocho años, ¿no podía ser liberada de sus cadenas el día sábado?”. Al oír estas palabras, todos sus adversarios se llenaban de confusión, pero la multitud se alegraba de las maravillas que él hacía.

Palabra del Señor.

Comentario

En la sinagoga, cada sábado, la asamblea se reunía para meditar la Palabra de Dios. Jesús sabe que hay un modo de interpretar la Escritura que la vuelve una carga tan pesada que dobla la espalda. Él interpreta la Escritura como mensaje liberador, como anuncio de un Dios bueno que quiere que todos sus hijos e hijas se vean redimidos de los antiguos pesos y levanten su cabeza. Esta mujer es signo de esa liberación, y da gracias a Dios estando sana, libre y erguida.

Oración sobre las ofrendas        

Mira, Padre, las ofrendas que te presentamos, y que la celebración de estos misterios sean para tu gloria y alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 19, 6

Aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios.

O bien:         Ef 5, 2

Cristo nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, te pedimos que lleves a su plenitud en nosotros lo que significa estos sacramentos, para que poseamos plenamente lo que ahora celebramos en esta liturgia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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