Facebook Twitter Google + YouTube  Argentina   Argentina 
Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Viernes 21/11
Sábado 22/11
Domingo 23/11
Lunes 24/11
Martes 25/11
Miércoles 26/11
Viernes 21 de Noviembre de 2014

La Presentación de la Santísima Virgen María

Memoria obligatoria. Blanco


Día mundial de la televisión.

Día de la enfermera.

“La realidad de la presentación de María debió ser mucho más modesta y al mismo tiempo más gloriosa. Por medio de este servicio a Dios en el templo, María preparó su cuerpo, y sobre todo su alma, para recibir al Hijo de Dios, viviendo en sí misma la palabra de Cristo: ‘Bienaventurados más bien los que escuchan la palabra de Dios y la practican’” (M. Sgarbossa y L. Giovannini, “La Presentación de Nuestra Señora al Templo”, en “Un Santo para cada día”; http://es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=680).

Antífona de entrada          cf. Jdt 13, 18-19

El Señor, el Dios altísimo, te ha bendecido a ti, Virgen María, más que a todas las mujeres de la tierra. Él ha engrandecido tanto tu nombre, que los hombres no dejarán de alabarte.

Oración colecta     

Te pedimos, Padre, por la intercesión de la santísima Virgen María, que cuantos la veneramos en esta gloriosa conmemoración, merezcamos también participar de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Zac 2, 14-17

Lectura de la profecía de Zacarías.

Grita de júbilo y alégrate, hija de Sión: porque yo vengo a habitar en medio de ti –oráculo del Señor–. Aquel día, muchas naciones se unirán al Señor: ellas serán un pueblo para él y habitarán en medio de ti. ¡Así sabrás que me ha enviado a ti el Señor de los ejércitos! El Señor tendrá a Judá como herencia, como su parte en la Tierra santa, y elegirá de nuevo a Jerusalén. ¡Que callen todos los hombres delante del Señor, porque él surge de su santa Morada!

Palabra de Dios.

Salmo Lc 1, 46-55

R. El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.

Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador. R.

Porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡Su Nombre es santo! R.

Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquéllos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. R.

Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. R.

Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre. R.

Evangelio     Mt 12, 46-50

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con él. Alguien le dijo: “Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte”. Jesús le respondió: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”. Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: “Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre”.

Palabra del Señor.

O bien: De la feria

Lectura        Apoc 10, 8-11

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, oí la voz que me habló nuevamente desde el cielo, diciéndome: “Ve a tomar el pequeño libro que tiene abierto en la mano el Ángel que está de pie sobre el mar y sobre la tierra”. Yo corrí hacia el Ángel y le rogué que me diera el pequeño libro, y él me respondió: “Toma y cómelo; será amargo para tu estómago, pero en tu boca será dulce como la miel”. Yo tomé el pequeño libro de la mano del Ángel y lo comí: en mi boca era dulce como la miel, pero cuando terminé de comerlo, se volvió amargo en mi estómago. Entonces se me dijo: “Es necesario que profetices nuevamente acerca de una multitud de pueblos, de naciones, de lenguas y de reyes”.

Palabra de Dios.

Comentario

Quien habla con el ángel, Juan, tiene una gran experiencia de Dios. Esta vivencia la presenta en uno de los libros de la Palabra de Dios, la cual debe “comer” para llevarla a su interior, a la vida misma. Esta Palabra que al meditarla es siempre agradable nos pide también que la vivamos y nos comprometamos con ella.


Salmo 118, 14. 24. 72. 103. 111. 131

R. ¡Dulce es tu palabra para mi boca, Señor!

Me alegro de cumplir tus prescripciones, más que de todas las riquezas. Porque tus prescripciones son todo mi deleite, y tus preceptos, mis consejeros. R.

Para mí vale más la ley de tus labios que todo el oro y la plata. ¡Qué dulce es tu palabra para mi boca, es más dulce que la miel! R.

Tus prescripciones son mi herencia para siempre, porque alegran mi corazón. Abro mi boca y aspiro hondamente, porque anhelo tus mandamientos. R.

Aleluya        Jn 10, 27

Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 19, 45-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús, al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: “Está escrito: ‘Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones’”. Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo buscaban la forma de matarlo. Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras.

Palabra del Señor.

Comentario

“Con el gesto de Jesús no queda abolido el templo y su culto, sino que se anuncia un culto nuevo y purificado, donde no existirá la necesidad de ofrecer animales ni monedas” (L. H. Rivas, “El evangelio”, capítulo I; en La obra de Lucas, Ed. Ágape, 2012).

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos con alegría este sacrificio de alabanza, Señor, en la celebración de la Madre de tu Hijo, y te pedimos que, por este sagrado intercambio de dones, aumenten en nosotros los frutos de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf.Lc 1, 48

Me llamarán feliz todas las generaciones, porque Dios miró con bondad la pequeñez de su servidora.

Oración después de la comunión

Alimentados con estos dones, te pedimos, Padre, que podamos confesar con las palabras y las obras, a quien recibimos en la eucaristía, tu Hijo, nacido de la Virgen María. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Sábado 22 de Noviembre de 2014

Santa Cecilia, virgen y mártir

Memoria obligatoria. Rojo


Día universal de la música.

Cecilia fue una joven romana cristiana, que había decidido consagrarse totalmente a Cristo. Por esto rechazó el matrimonio con un joven pagano. Su ejemplo convirtió a la fe cristiana a su hermano y su padre. Denunciada ante las autoridades, murió mártir. En las actas de su martirio se lee: “Mientras los órganos cantaban la fiesta de su boda, Cecilia cantaba en su corazón al Señor”. Por esta razón es la patrona de la música.

Antífona de entrada         

Sigue al Cordero crucificado por nosotros, la virgen valiente, ofrenda de pureza y castidad.

Oración colecta     

Dios nuestro, que todos los años nos alegras con la celebración de santa Cecilia; concédenos imitar sus ejemplos y anunciar las maravillas de Cristo, tu Hijo, reflejadas en la vida de tus santos. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Apoc 11, 4-12

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, oí una voz que me decía: “Estos dos testigos son los dos olivos y los dos candelabros que están delante del Señor de la tierra. Si alguien quiere hacerles daño, saldrá un fuego de su boca que consumirá a sus enemigos: así perecerá el que se atreva a dañarlos. Ellos tienen el poder de cerrar el cielo para impedir que llueva durante los días de su misión profética; y también, tienen poder para cambiar las aguas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plagas, todas las veces que quieran. Y cuando hayan acabado de dar testimonio, la Bestia que surge del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará. Sus cadáveres yacerán en la plaza de la gran Ciudad –llamada simbólicamente Sodoma y también Egipto–, allí mismo donde el Señor fue crucificado. Estarán expuestos durante tres días y medio, a la vista de gente de todos los pueblos, familias, lenguas y naciones, y no se permitirá enterrarlos. Los habitantes de la tierra se alegrarán y harán fiesta, y se intercambiarán regalos, porque estos dos profetas los habían atormentado”. Pero después de estos tres días y medio, un soplo de vida de Dios entró en ellos y los hizo poner de pie, y un gran temor se apoderó de los espectadores. Entonces escucharon una voz potente que les decía desde el cielo: “Suban aquí”. Y ellos subieron al cielo en la nube, a la vista de sus enemigos.

Palabra de Dios.

Comentario

El relato es terrible: los agentes del mal hacen fiesta ante la muerte de los justos, esos mismos que los denunciaban por sus atropellos. Una fiesta, lamentablemente, que se repite en muchos momentos de la historia de la humanidad.


Salmo 143, 1-2. 9-10

R. ¡Bendito sea el Señor, mi Roca!

Bendito sea el Señor, mi Roca, el que adiestra mis brazos para el combate y mis manos para la lucha. R.

Él es mi bienhechor y mi fortaleza, mi baluarte y mi libertador; El es el escudo con que me resguardo, y el que somete los pueblos a mis pies. R.

Dios mío, yo quiero cantarte un canto nuevo y tocar para ti con el arpa de diez cuerdas, porque tú das la victoria a los reyes y libras a David, tu servidor. R.

Aleluya        cf. 2Tim 1, 10

Aleluya. Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte e hizo brillar la vida mediante la Buena Noticia. Aleluya.

Evangelio     Lc 20, 27-40

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Se acercaron a Jesús algunos saduceos, que niegan la resurrección, y le dijeron: “Maestro, Moisés nos ha ordenado: ‘Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda’. Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda, y luego el tercero. Y así murieron los siete sin dejar descendencia. Finalmente, también murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?”. Jesús les respondió: “En este mundo los hombres y las mujeres se casan, pero los que son juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección no se casan. Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor ‘el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob’. Porque él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para él”. Tomando la palabra, algunos escribas le dijeron: “Maestro, has hablado bien”. Y ya no se atrevían a preguntarle nada.

Palabra del Señor.

Comentario

El planteo que hacen estos hombres es desubicado. Esto es así no porque no sea lícito preguntarse sobre el futuro y la eternidad, sino porque quieren trasladar situaciones y estructuras humanas al ámbito de la Gloria de Dios. Jesús los ubica, como diciendo “allá será muy diferente que acá”.

Oración sobre las ofrendas        

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la conmemoración de santa Cecilia, así como quisiste aceptar su glorioso martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Apoc 7, 17

El Cordero que está en medio del trono los conducirá hacia los manantiales de agua viva.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, que has querido contar a santa Cecilia entre tus elegidos por la doble victoria de la virginidad y el martirio, concédenos, por este sacramento, la gracia de superar con valentía todos los males y alcanzar la gloria celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Domingo 23 de Noviembre de 2014

Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo

Solemnidad. Blanco


(San Clemente, papa y mártir. San Columbano, abad). 



Día de la Acción Católica Argentina.

“La realeza de Jesús, medida con los criterios de este mundo, resulta, por decirlo así, ‘paradójica’. En efecto, el poder que ejerce no responde a las lógicas terrenas. Al contrario, es el poder del amor y del servicio que exige la entrega gratuita de sí y el testimonio coherente de la verdad” (San Juan Pablo II, 25/11/2001).

Antífona de entrada          Apoc 5, 12; 1, 6

El Cordero que ha sido inmolado es digno de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. A él pertenecen la gloria y el imperio para siempre.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, que quisiste restaurar todas las cosas por tu amado Hijo, Rey del universo, te pedimos que la creación entera, liberada de la esclavitud del pecado, te sirva y te alabe eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª lectura     Ez 34, 11-12. 15-17

Lectura de la profecía de Ezequiel.

Así habla el Señor: "¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él. Como el pastor se ocupa de su rebaño cuando está en medio de sus ovejas dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las libraré de todos los lugares donde se habían dispersado, en un día de nubes y tinieblas. Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las llevaré a descansar –oráculo del Señor–. Buscaré a la oveja perdida, haré volver a la descarriada, vendaré a la herida y curaré a la enferma, pero exterminaré a la que está gorda y robusta. Yo las apacentaré con justicia. En cuanto a ustedes, ovejas de mi rebaño, así habla el Señor: Yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y chivos".

Palabra de Dios.

Comentario

“El rol del profeta fue en general confrontar con los abusos del poder político, con las atribuciones excesivas, con la manipulación. Los profetas han sido casi siempre personajes poco aceptados por las cortes reales, porque eran los denunciantes de las conductas no éticas de quienes estaban a cargo de la nación” (Rabina Silvina Chemen, Primeras Palabras, http://www.sion.org.ar/primerapalabras/noviembre2011.pdf)


Salmo 22, 1-3. 5-6

R. El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor,  nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas. Me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

2ª lectura     1Cor 15, 20-26. 28

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección. En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquellos que estén unidos a él en el momento de su Venida. En seguida vendrá el fin, cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber aniquilado todo Principado, Dominio y Poder. Porque es necesario que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies. El último enemigo que será vencido es la muerte. Y cuando el universo entero le sea sometido, el mismo Hijo se someterá también a aquel que le sometió todas las cosas, a fin de que Dios sea todo en todos.

Palabra de Dios.

Comentario

Jesús, el Rey, dio su vida por toda la humanidad. El reinado de Jesús no exige a los hombres sumisión, sino que él se da a sí mismo para que todos alcancemos la vida eterna.


Aleluya        Mc 11, 9. 10

Aleluya. ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito sea el Reino que ya viene, el Reino de nuestro padre David! Aleluya.

Evangelio     Mt 25, 31-46

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a la izquierda. Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'. Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”. Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'. Luego dirá a los de la izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'. Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'. Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'. Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna.

Palabra del Señor.

Comentario

“Este texto tiene que ser comprendido a la luz de una doble dimensión. La universalidad de la esperanza que nos abre la cruz de Jesús de Nazaret, como el signo de una comunión incondicional y escandalosa y a la luz del espíritu de las bienaventuranzas. «Vengan, benditos y benditas de mi Padre, y reciban en herencia el Reino». Las bienaventuranzas no son promesas para un futuro lejano sino que son afirmaciones de aquello que, bajo el reinado de Dios, sabemos con certeza que ocurre. La cruz nos compele a compartir esa certeza con todas y todos aquellos que tienen hambre y sed de justicia, que pacientemente van construyendo una nueva comunidad, que lloran por los sistemas que siempre desesperanzan pero que saben que ahora son consolados y que todos y todas estamos convocados a heredar esta tierra resucitada donde reina Dios” [Pastor Lisandor Orlov, http://pastoralsida.com.ar/paginas_internas/desafios_de_la_palabra/a_34(2008).html].

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, el sacrificio de la reconciliación de los hombres, y te pedimos humildemente que tu Hijo conceda a todos los pueblo los dones de la unidad y de la paz. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión        Sal 28, 10.11

El Señor reinará eternamente, él bendecirá a su pueblo con la paz.

Oración después de la comunión

Después de recibir el alimento de la inmortalidad, te pedimos, Padre, que quienes nos alegramos de obedecer los mandamientos de Jesucristo, Rey del universo, podamos vivir eternamente con él en el Reino de los cielos. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Lunes 24 de Noviembre de 2014

Santos Andrés Dung-Lac, presbítero y compañeros, mártires

Memoria obligatoria. Rojo

Durante los siglos XVIII y XIX, un total de 117 cristianos murieron mártires en Indochina (hoy Vietnam). Entre ellos hubo obispos, sacerdotes, padres de familia, catequistas, pescadores, que tuvieron el desafío de vivir su fe cristiana en un medio ambiente adverso. Andrés Dung-Lac había nacido en Vietnam en 1795, era catequista y sacerdote.

Antífona      cf. Gál 6, 14; 1Cor 1, 18

Sólo nos glorificaremos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo. El mensaje de la cruz es fuerza de Dios para nosotros, que hemos sido salvados.

Oración colecta     

Señor Dios, fuente y origen de toda paternidad, que otorgaste a los santos mártires Andrés y compañeros permanecer fieles a la cruz de tu Hijo hasta derramar su sangre, concédenos, por su intercesión, que propagando tu amor entre los hermanos podamos llamarnos y ser en verdad hijos tuyos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Apoc14, 1-3. 4b-5

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi al Cordero que estaba de pie sobre el monte Sión, acompañado de ciento cuarenta y cuatro mil elegidos, que tenían escrito en la frente el nombre del Cordero y de su Padre. Oí entonces una voz que venía del cielo, semejante al estrépito de un torrente y al ruido de un fuerte trueno, y esa voz era como un concierto de arpas: los elegidos cantaban un canto nuevo delante del trono de Dios, y delante de los cuatro seres vivientes y de los Ancianos. Y nadie podía aprender este himno, sino los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido rescatados de la tierra. Ellos siguen al Cordero donde quiera que vaya. Han sido los primeros hombres rescatados para Dios y para el Cordero. En su boca nunca hubo mentira y son inmaculados.

Palabra de Dios.

Comentario

Nuevamente la simbología, las imágenes del Apocalipsis, que nos llevan a ver esa multitud de hombres y mujeres representados por un número imaginario, y que cantan y alaban, con un canto que nunca se ha cantado, porque todo es novedad y salvación.


Salmo 23, 1-4b. 5-6

R. ¡Benditos los que buscan tu rostro, Señor!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.

Aleluya        Mt 24, 42. 44

Aleluya. Estén prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. Aleluya.

Evangelio     Lc 21, 1-4

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo. Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre, y dijo: “Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie. Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenía para vivir”.

Palabra del Señor.

Comentario

El evangelio de hoy nos enseña a dar de lo que se tiene, confiando en la Providencia, considerando los bienes que tenemos como algo transitorio. El gesto de la viuda es, por lo tanto, también simbólico: tenemos que considerar nuestra capacidad de entregar la vida, como una ofrenda.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Padre santo, los dones que te presentamos en la memoria de los santos mártires; concédenos serte fieles en las adversidades de la vida y convertirnos en una ofrenda agradable a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Mt 5, 10

Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los cielos.

Oración después de la comunión

Alimentados con el pan de la vida en esta conmemoración de los santos mártires, te pedimos humildemente, Padre, que permanezcamos unidos en tu amor y alcancemos la recompensa eterna prometida a los que perseveran hasta el fin. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Martes 25 de Noviembre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir. Memoria libre. Rojo

Catalina fue una jovencita noble de la ciudad de Alejandría. Por ser cristiana, quiso consagrarse completamente como esposa a Cristo, y por esto rehusó el matrimonio. Cuenta una leyenda que reunieron a cincuenta filósofos para que la convencieran de la falsedad del cristianismo, pero ella respondió con sabiduría, dejándolos desconcertados. Protestó contra las persecuciones que sufrían los cristianos, y por esto fue decapitada. Es patrona de los jóvenes y de los filósofos.

Antífona de entrada          cf. Sal 84, 9

El Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos, y para los que se convierten de corazón.

Oración colecta     

Despierta, Padre, la voluntad de tus fieles para que, buscando con fervor los frutos de la gracia divina, recibamos con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de santa Catalina

Dios todopoderoso y eterno, que diste a tu pueblo el testimonio del martirio de santa Catalina, virgen, por su intercesión, fortalece nuestra fe y constancia y concédenos trabajar generosamente por la unidad de la Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Lectura        Apoc 14, 14-19

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi una nube blanca, sobre la cual estaba sentado alguien que parecía Hijo de hombre, con una corona de oro en la cabeza y una hoz afilada en la mano. En seguida salió del Templo otro Ángel y gritó con voz potente al que estaba sentado sobre la nube: “Empuña tu hoz y siega, porque ha llegado el tiempo de la cosecha y los sembrados de la tierra están maduros”. Y el que estaba sentado sobre la nube pasó su hoz sobre la tierra, y ésta quedó segada. Entonces otro Ángel salió del Templo que está en el ciclo, llevando también una hoz afilada. Y salió del altar otro Ángel –el que tiene poder sobre el fuego– y gritó con voz potente al que tenía la hoz afilada: “Empuña tu hoz y cosecha los racimos de la viña de la tierra, porque han llegado a su madurez”. El Ángel pasó la hoz afilada sobre la tierra, cosechó la viña y arrojó los racimos en la inmensa cuba de la ira de Dios.

Palabra de Dios.

Comentario

El texto nos hace ver que ha llegado el día de la vendimia, es decir, el tiempo en que Dios viene a buscar los frutos de la tierra. ¿Qué le daremos?


Salmo 95, 10-13

R. ¡El Señor viene a gobernar la tierra!

Digan entre las naciones: “¡El Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”. R.

Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que hay en él; regocíjese el campo con todos sus frutos, griten de gozo los árboles del bosque. R.

Griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad. R.

Aleluya        Apoc 2, 10

Aleluya. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. Aleluya.

Evangelio     Lc 21, 5-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas. Entonces Jesús dijo: “De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido”. Ellos le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va a suceder?”. Jesús respondió: “Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: ‘Soy yo’, y también: ‘El tiempo está cerca’. No los sigan. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin”.

Palabra del Señor.

Comentario

Como una respuesta a nuestras preguntas el Señor no da detalles, ni fechas de cuándo será el tiempo de la vendimia, es decir, el día final. Cualquiera que quiera poner fechas, o tiempos, nos engaña y nos genera falsos temores.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, los dones sagrados que mandaste ofrecer a tu nombre, y ayúdanos a obedecer siempre tus mandamientos para que ellos nos hagan dignos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 116, 1. 2

Alaben al Señor, todas las naciones, porque es inquebrantable su amor por nosotros.

O bien:         cf. Mt28, 20

Dice el Señor: “Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo”.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Dios todopoderoso, que nunca se alejen de ti quienes gozan con la participación en tus divinos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 26 de Noviembre de 2014

De la feria. Verde



Beato Santiago Alberione, fundador de la Familia Paulina.

“Cumplida la obra que Dios le había encargado, el 26 de noviembre de 1971 dejó la tierra para ocupar su sitio en la Casa del Padre. Sus últimas horas se vieron confortadas con la visita y la bendición del papa Pablo VI, que nunca ocultó su admiración y veneración por el P. Alberione. Es conmovedor el testimonio que dio de él en la audiencia concedida a la Familia Paulina el 28 de junio de 1969 (el Fundador tenía 85 años): ‘Miradlo: humilde, silencioso, incansable, siempre alerta, siempre ensimismado en sus pensamientos, que van de la oración a la acción, siempre atento a escrutar los ‘signos de los tiempos’, es decir, las formas más geniales de llegar a las almas... Nuestro P. Alberione ha dado a la Iglesia nuevos instrumentos para expresarse, nuevos medios para vigorizar y ampliar su apostolado, nueva capacidad y nueva conciencia de la validez y de la posibilidad de su misión en el mundo moderno y con los medios modernos” (http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_20030427_alberione_sp.html )

Antífona de entrada          cf. Sal 84, 9

El Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos, y para los que se convierten de corazón.

Oración colecta     

Despierta, Padre, la voluntad de tus fieles para que, buscando con fervor los frutos de la gracia divina, recibamos con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Apoc 15, 1-4

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi en el cielo otro signo grande y admirable: siete Ángeles que llevaban las siete últimas plagas, con las cuales debía consumarse la ira de Dios. También vi como un mar de cristal, mezclado de fuego. Los que habían vencido a la Bestia, a su imagen y la cifra de su nombre, estaban de pie sobre el mar de cristal, teniendo en sus manos grandes arpas, y cantaban el canto de Moisés, el servidor de Dios, y el canto del Cordero, diciendo: “¡Grandes y admirables son tus obras, Señor, Dios todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los pueblos! ¿Quién dejará de temerte, Señor, quién no alabará tu Nombre? Sólo tú eres santo, y todas las naciones vendrán a adorarte, porque se ha manifestado la justicia de tus actos”.

Palabra de Dios.

Comentario

El canto de aquellos que son salvados está dirigido a Dios, porque reconocen que no han llegado a esta situación por sus méritos, ni por la multiplicidad de actos cultuales, sino porque han recibido la salvación que les ha regalado Jesús.


Salmo 97, 1-3b. 7-9

R. ¡Grandes y admirables son tus obras, Señor!

Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Resuene el mar y todo lo que hay en él, el mundo y todos sus habitantes; aplaudan las corrientes del océano, griten de gozo las montañas al unísono. R.

Griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud. R.

Aleluya        Apoc 2, 10

Aleluya. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. Aleluya.

Evangelio     Lc 21, 10-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: "Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo. Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. Gracias a la constancia salvarán sus vidas".

Palabra del Señor.

Comentario

Nada será fácil si somos fieles al Señor. No seremos felicitados por todos si nos comprometemos por la vida, por el hermano pobre, para que los otros alcancen una vida digna. Pero continuamos adelante, sabiendo que seguimos los pasos de Jesús.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, los dones sagrados que mandaste ofrecer a tu nombre, y ayúdanos a obedecer siempre tus mandamientos para que ellos nos hagan dignos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 116, 1-2

Alaben al Señor, todas las naciones, porque es inquebrantable su amor por nosotros.

O bien:         cf. Mt 28, 20

Dice el Señor: “Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo”.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Dios todopoderoso, que nunca se alejen de ti quienes gozan con la participación en tus divinos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


Aplicaciones móviles


 
Contacto
Riobamba 230 - C1025ABF
Buenos Aires.
Tel. (011) 5555-2400/2401
Fax (011) 5555-2425
Email: contacto@sanpablo.com.ar

×