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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Jueves 07/05
Viernes 08/05
Sábado 09/05
Domingo 10/05
Lunes 11/05
Martes 12/05
Jueves 07 de Mayo de 2015

V de Pascua

Blanco

Antífona de entrada          cf. Éx 15, 1-2

Cantaré al Señor que se ha cubierto de gloria. El Señor es mi fuerza y mi protección, él me salvó. Aleluya.

Oración colecta     

Dios nuestro, que por tu gracia conviertes en justos a los pecadores y das la felicidad a los afligidos; ayúdanos con tu poder y con tus dones a perseverar con fortaleza en la fe que nos ha justificado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Hech 15, 7-21

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Al cabo de una prolongada discusión, Pedro se levantó y dijo a los Apóstoles y presbíteros: “Hermanos, ustedes saben que Dios, desde los primeros días, me eligió entre todos ustedes para anunciar a los paganos la Palabra del Evangelio, a fin de que ellos abracen la fe. Y Dios, que conoce los corazones, dio testimonio en favor de ellos, enviándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros. Él no hizo ninguna distinción entre ellos y nosotros, y los purificó por medio de la fe. ¿Por qué ahora ustedes tientan a Dios, pretendiendo imponer a los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos soportar? Por el contrario, creemos que tanto ellos como nosotros somos salvados por la gracia del Señor Jesús”. Después, toda la asamblea hizo silencio para oír a Bernabé y a Pablo, que comenzaron a relatar los signos y prodigios que Dios había realizado entre los paganos por intermedio de ellos. Cuando dejaron de hablar, Santiago tomó la palabra, diciendo: “Hermanos, les ruego que me escuchen: Simón les ha expuesto cómo Dios dispuso desde el principio elegir entre las naciones paganas un Pueblo consagrado a su Nombre. Con esto concuerdan las palabras de los profetas que dicen: “Después de esto, yo volveré y levantaré la choza derruida de David; restauraré sus ruinas y la reconstruiré, para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que llevan mi Nombre”. Así dice el Señor, que da a conocer estas cosas desde la eternidad. Por eso considero que no se debe inquietar a los paganos que se convierten a Dios, sino que solamente se les debe escribir, pidiéndoles que se abstengan de lo que está contaminado por los ídolos, de las uniones ilegales, de la carne de animales muertos sin desangrar y de la sangre. Desde hace muchísimo tiempo, en efecto, Moisés tiene en cada ciudad sus predicadores que leen la Ley en la sinagoga todos los sábados”.

Palabra de Dios.

Comentario

Las dos posturas que se presentan no son idénticas. Pedro, apoyado en el testimonio de Pablo y Bernabé, reconoce que Dios está actuando más allá de los límites conocidos. Santiago, por otro lado, expone que no se puede cortar todo vínculo con la historia anterior, y para ello cita el Antiguo Testamento. Así, escrutando la realidad y atendiendo a las Sagradas Escrituras en cada momento de su historia, la Iglesia busca discernir la voluntad de Dios.


Salmo 95, 1-3. 10

R. ¡Anuncien las maravillas del Señor!

Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; canten al Señor, bendigan su Nombre. R.

Día tras día, proclamen su victoria. Anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. R.

Digan entre las naciones: “¡El Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”. R.

Aleluya        Jn 10, 27

Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Jn 15, 9-11

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto”.

Palabra del Señor.

Comentario

¿Cómo sería la alegría de Jesús? La alegría de vivir unido al Padre, la alegría de dejarse llenar por el Espíritu Santo, la alegría de saber desde la experiencia profunda que el Padre quiere darnos vida... Esa alegría, que es sólida a pesar de los dolores y las tribulaciones que se aproximan, es la alegría que Jesús quiere contagiarnos.

Oración sobre las ofrendas        

Dios nuestro, que por este santo sacrificio nos concedes participar de tu vida divina, te pedimos que así como hemos conocido tu verdad, vivamos de acuerdo con ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        2 Cor 5, 15

Cristo murió por todos, a fin de que los que viven, no vivan más para sí mismos sino para aquél que murió y resucitó por ellos. Aleluya.

Oración después de la comunión

Padre, ayuda con bondad a tu pueblo, que has alimentado con los sacramentos celestiales; concédele apartarse del pecado y comenzar una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 08 de Mayo de 2015


Nuestra Señora de Luján
Patrona de la Argentina

Solemnidad. Blanco


Día de la Cruz Roja Internacional

“El culto a la Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján data del año 1630. Cuando una imagen de la Inmaculada que era transportada en carreta desde Buenos Aires a Santiago del Estero, poco después de pasar el río Luján, eligió ese lugar para ofrecer desde allí especial protección al pueblo argentino. Al primitivo oratorio le fueron sucediendo varias capillas e iglesias. La actual basílica de estilo gótico se construyó entre 1890 y 1935. Al Santuario de la Virgen de Luján acuden todos los años millones de personas a confiar a la Madre sus penas y a agradecer sus innumerables gracias y favores” (Los nombres de María, Ed. A.mi.co).

Antífona de entrada         

Alegrémonos todos en el Señor, al celebrar esta fiesta en honor de la Santísima Virgen María. Los ángeles se regocijan por esta solemnidad y alaban al Hijo de Dios.

Oración colecta     

Señor y Dios nuestro, mira a tu pueblo que peregrina en Argentina, y por la intercesión de la santísima Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de Lujan, concédele tu ayuda en la vida presente y la salvación eterna en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Hech 1, 12-14; 2, 1-4

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Los apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén: La distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos. Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse.

Palabra de Dios.

Comentario

María vivió llena del Espíritu Santo. En el momento de la Anunciación, el Espíritu Santo la cubrió con su sombra. Y cuando Jesús ya no estaba en esta tierra, ella también, Madre de la Iglesia, recibió la efusión del Espíritu. En María vive y se manifiesta el Espíritu, que es poder amoroso de Dios. Como ella, queremos hacer una oración ferviente por la cual el Espíritu Santo se manifestará en nuestra vida.


(Salmo) Lc 1, 46-55

R. El Señor hizo en mí maravillas: ¡Gloria al Señor!

“Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante, todas las generaciones me llamarán feliz. R.

Porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡Su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquéllos que lo temen. R.

Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. R.

Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, a favor de Abraham y de su descendencia para siempre”. R.

2ª Lectura    Ef 1, 3-14

Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido. En él hemos sido redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados, según la riqueza de su gracia, que Dios derramó sobre nosotros, dándonos toda sabiduría y entendimiento. Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad, conforme al designio misericordioso que estableció de antemano en Cristo, para que se cumpliera en la plenitud de los tiempos: Reunir todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo una sola Cabeza, que es Cristo. En él hemos sido constituidos herederos, y destinados de antemano –según el previo designio del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad– a ser aquellos que han puesto su esperanza en Cristo, para alabanza de su gloria. En él, ustedes, los que escucharon la Palabra de la verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo prometido. Ese Espíritu es el anticipo de nuestra herencia y prepara la redención del pueblo que Dios adquirió para sí, para alabanza de su gloria.

Palabra de Dios.

Comentario

Este himno comienza con una amplia alabanza a Dios Padre, que es fuente y fin de todas las bendiciones. Entre esas bendiciones, se nos da el haber sido llamados para la bienaventuranza. María ya participa de este don supremo de Dios.


Aleluya        2Crón 7, 16

Aleluya. “Yo he elegido y consagrado esta Casa, a fin de que mi Nombre resida en ella para siempre”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Jn 19, 25-27

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Junto a la cruz de Jesús, estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Aquí tienes a tu madre”. Y desde aquella Hora, el discípulo la recibió como suya.

Palabra del Señor.

Comentario

“Concibiendo a Cristo, engendrándolo, alimentándolo, presentándolo en el templo al Padre, padeciendo con su Hijo mientras él moría en la cruz, [María] cooperó en forma del todo singular, por la obediencia, la fe, la esperanza y la encendida caridad, en la restauración de la vida sobrenatural de las almas. Por tal motivo es nuestra Madre en el orden de la gracia. Y esta maternidad de María perdura sin cesar en la economía de la gracia, desde el momento en que prestó fiel asentimiento en la anunciación, y lo mantuvo sin vacilación al pie de la cruz, hasta la consumación perfecta de todos los elegidos” (Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, nros. 61-62).

Oración sobre las ofrendas        

Concédenos bondadosamente, Señor, por la intercesión de la Santísima Virgen María, que este sacrificio nos dé la prosperidad y la paz en esta vida y en la eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 147, 20

A ningún otro pueblo trató así el Señor, ni le dio a conocer sus mandamientos. Aleluya.

Oración después de la comunión

Alimentados, Padre, con este sacramento de nuestra salvación, te pedimos que experimentemos siempre la protección de la santísima Virgen María, en cuyo honor te hemos ofrecido este sacrificio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Sábado 09 de Mayo de 2015

V de Pascua

Blanco

Antífona de entrada          Col 2, 12

Con Cristo fueron sepultados en el bautismo, y con él resucitaron por la fe en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos. Aleluya.

Oración colecta     

Dios todopoderoso, que nos das la vida eterna por medio del bautismo, te pedimos que, llamados a la inmortalidad por tu perdón, nos otorgues la plenitud de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Hech 16, 1-10

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Pablo llegó a Derbe y más tarde a Listra, donde había un discípulo llamado Timoteo, hijo de una judía convertida a la fe y de padre pagano. Timoteo gozaba de buena fama entre los hermanos de Listra y de Iconio. Pablo quería llevarlo consigo, y por eso lo hizo circuncidar en consideración a los judíos que había allí, ya que todo el mundo sabía que su padre era pagano. Por las ciudades donde pasaban, transmitían las decisiones tomadas en Jerusalén por los Apóstoles y los presbíteros, recomendando que las observaran. Así, las Iglesias se consolidaban en la fe, y su número crecía día tras día. Como el Espíritu Santo les había impedido anunciar la Palabra en la provincia de Asia, atravesaron Frigia y la región de Galacia. Cuando llegaron a los límites de Misia, trataron de entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. Pasaron entonces por Misia y descendieron a Tróade. Durante la noche, Pablo tuvo una visión. Vio a un macedonio de pie, que le rogaba: “Ven hasta Macedonia y ayúdanos”. Apenas tuvo esa visión, tratamos de partir para Macedonia, convencidos de que Dios nos llamaba para que la evangelizáramos.

Palabra de Dios.

Comentario

Quien guía la misión de la Iglesia es el Espíritu Santo. Él es el que marca el rumbo y señala los lugares por evangelizar. Lo mismo sigue ocurriendo hoy. El Espíritu Santo conoce el camino. Dejemos que él nos empuje.


Salmo 99, 1b-3. 5

R. ¡Aclame al Señor toda la tierra!

Aclame al Señor toda la tierra, sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.

Reconozcan que el Señor es Dios: Él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.

Aleluya        Col 3, 1

Aleluya. Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Aleluya.

Evangelio     Jn 15, 18-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia. Acuérdense de lo que les dije: El servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes. Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió.

Palabra del Señor.

Comentario

El “mundo” es la realidad del rechazo a Dios y la falta de fe. El mundo se opone a todo lo que viene de Dios. A este odio del mundo, los cristianos respondemos con el amor. Porque así lo hizo Dios, que amó tanto al mundo como para entregar a su Hijo.

Oración sobre las ofrendas        

Señor Dios, recibe con misericordia la ofrenda de tu familia, para que bajo tu protección no pierda los dones recibidos y alcance los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Jn 17, 20-21

Dice el Señor: “Padre, ruego por ellos, para que sean uno; para que el mundo crea que tú me enviaste”. Aleluya.

Oración después de la comunión

Señor, protege siempre con amor de Padre al pueblo que has salvado por la pasión de tu Hijo, y se alegra con su resurrección. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Domingo 10 de Mayo de 2015

VI de Pascua

Blanco



Día del nieto

Antífona de entrada          cf. Is 48, 20

Con gritos de alegría anuncien y proclámenlo hasta los confines de la tierra: El Señor ha liberado a su pueblo. Aleluya.

Oración colecta     

Dios todopoderoso, concédenos continuar celebrando con intenso fervor estos días de alegría en honor de Cristo resucitado, de manera que prolonguemos en nuestra vida el misterio de fe que recordamos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Hech 10, 25-26. 34-36. 43-48

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Cuando Pedro entró a la casa del centurión Cornelio, éste fue a su encuentro y se postró a sus pies. Pero Pedro lo hizo levantar, diciéndole: “Levántate, porque yo no soy más que un hombre”. Después Pedro agregó: “Verdaderamente, comprendo que Dios no hace acepción de personas, y que en cualquier nación, todo el que lo teme y practica la justicia es agradable a él. Él envió su Palabra al pueblo de Israel, anunciándoles la Buena Noticia de la paz por medio de Jesucristo, que es el Señor de todos. Todos los profetas dan testimonio de él, declarando que los que creen en él reciben el perdón de los pecados, en virtud de su Nombre”. Mientras Pedro estaba hablando, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban la Palabra. Los fieles de origen judío que habían venido con Pedro quedaron maravillados al ver que el Espíritu Santo era derramado también sobre los paganos. En efecto, los oían hablar diversas lenguas y proclamar la grandeza de Dios. Pedro dijo: “¿Acaso se puede negar el agua del bautismo a los que recibieron el Espíritu Santo como nosotros?”. Y ordenó que fueran bautizados en el nombre del Señor Jesucristo. Entonces le rogaron que se quedara con ellos algunos días.

Palabra de Dios.

Comentario

Pedro constata que Jesús resucitado está presente más allá de los límites que ellos conocen, y que se manifiesta también entre los paganos. “La presencia de Cristo en la Iglesia se hace para los creyentes experiencia de vida y mensaje de irradiación universal por la vigilancia, el espíritu de oración, la confianza en el Señor. Esto presupone que hemos de renunciar a toda forma de arrogancia personal y de ambición de poder. Todo ha de medirse de acuerdo con nuestra misión de ser mensajeros fidedignos del Resucitado” (Bernhard Häring, Centrarse en Dios, Ed. Herder).


Salmo 97, 1-4

R. El Señor reveló su victoria a las naciones.

Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: Su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: Se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.

2ª Lectura    1Jn 4, 7-10

Lectura de la primera carta de san Juan.

Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. Así Dios nos manifestó su amor: Envió a su Hijo único al mundo, para que tuviéramos Vida por medio de él. Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados.

Palabra de Dios.

Comentario

“El que ama conoce a Dios. Amar es conocer. El conocimiento de Dios de que habla Juan no se reduce a la pura teoría o a una información sobre quién es Dios. Conocer a Dios es entrar como hijos en su intimidad, en la participación de su vida y de su ser. Es tener experiencia de él. Más aún: Este conocimiento no debe quedarse ni en saber más acerca de Dios ni en una experiencia personal muy rica de su intimidad. Va más allá. Nos lleva a obrar y a obrar en la línea del amor. Conocer a Dios es amar a Dios y a los hermanos” (comentario de La Sagrada Biblia, Conferencia Episcopal Española).


Aleluya        Jn 14, 23

Aleluya. “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Jn 15, 9-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Durante la última Cena, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Éste es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros”.

Palabra del Señor.

Comentario

El verbo permanecer se repite a lo largo de todo el evangelio de Juan. “Permanecer” no significa conservar una actitud pasiva o de quietud, sino sostener una presencia permanente y dinámica. Permanecer unido a Jesús es no solamente no cortar esa relación con él, sino algo mucho más profundo: mantener esa corriente de amor que fluye y hace nuestra vida fecunda.

Oración sobre las ofrendas        

Lleguen hasta ti, Señor, nuestras oraciones junto con estas ofrendas, para que, purificados por tu gracia, recibamos el sacramento de tu inmensa bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Jn 14, 15-16

Dice el Señor: “Si me aman, cumplirán mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre y él les dará otro Paráclito, para que esté siempre con ustedes”. Aleluya.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, que nos haces renacer a la vida eterna por la resurrección de Cristo, concede que los sacramentos pascuales den fruto abundante en nosotros, e infunde en nuestros corazones la fuerza de este alimento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 11 de Mayo de 2015

VI de Pascua
Blanco


Día del Himno Nacional Argentino



Antífona de entrada          Rom 6, 9

Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre él. Aleluya.

Oración colecta     

Dios misericordioso, concédenos experimentar en todo tiempo los frutos del misterio pascual que hoy celebramos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Hech 16, 11-15

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, nos embarcamos en Tróade y fuimos derecho a Samotracia, y al día siguiente a Neápolis. De allí fuimos a Filipos, ciudad importante de esta región de Macedonia y colonia romana. Pasamos algunos días en esta ciudad, y el sábado nos dirigimos a las afueras de la misma, a un lugar que estaba a orillas del río, donde suponíamos que se hacía oración. Nos sentamos y dirigimos la palabra a las mujeres que se habían reunido allí. Estaba escuchando una de ellas, llamada Lidia, negociante en púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara las palabras de Pablo. Después de bautizarse, junto con su familia, nos pidió: “Si ustedes consideran que he creído verdaderamente en el Señor, vengan alojarse en mi casa”; y nos obligó a hacerlo.

Palabra de Dios.

Comentario

Es la primera vez que Pablo y Silas tocan territorio europeo. Y allí encuentran a Lidia, una comerciante, jefa de familia y extranjera radicada en Filipos, que recibe la buena noticia y la transmite a los suyos. Luego, esta mujer y su familia, como muchas familias de hoy, ofrecen su casa y hospitalidad a los evangelizadores. Por eso se convierten en piedras vivas de la Iglesia.


Salmo 149, 1-6a. 9b

R. ¡El Señor ama a su pueblo!

Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. R.

Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes. R.

Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas. Glorifiquen a Dios con sus gargantas; ésta es la victoria de todos sus fieles. R.

Aleluya        Jn 15, 26b. 27a

Aleluya. “El Espíritu de la Verdad dará testimonio de mí, y ustedes también dan testimonio”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Jn 15, 26—16, 4

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio. Les he dicho esto para que no se escandalicen. Serán echados de las sinagogas, más aún, llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios. Y los tratarán así porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Les he advertido esto para que cuando llegue esa hora, recuerden que ya lo había dicho. No les dije estas cosas desde el principio, porque yo estaba con ustedes”.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús profetiza todo lo que ocurrirá a causa del odio del mundo. A lo largo de los siglos, muchos hombres y mujeres de fe han sufrido la persecución y la muerte. Ellos han sido testigos de Cristo, pues han hecho el camino de Jesús y renunciado al odio a sus enemigos.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, las ofrendas de tu Iglesia desbordante de alegría, y después de haberle concedido el motivo de un gozo tan grande, concédele participar de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Jn 20, 19

Jesús, poniéndose en medio de sus discípulos les dijo: “La paz esté con ustedes”. Aleluya.

Oración después de la comunión

Padre, mira con bondad a tu pueblo y, ya que lo has renovado con los sacramentos de la vida eterna, concédele alcanzar la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 12 de Mayo de 2015


Misa a elección:

VI de Pascua. Blanco
Santos Nereo y Aquiles, mártires. 
Memoria libre. Rojo
San Pancracio, mártir. Memoria libre. Rojo

Pancracio era un joven romano de 14 años, nacido en una familia cristiana en la cual otros integrantes ya habían sufrido el martirio por la fe. Pancracio fue martirizado en el año 304 en la Vía Aurelia de Roma, donde existe un templo en su honor.

Antífona de entrada          Apoc 19, 7. 6

Alegrémonos, regocijémonos y demos gloria a Dios, porque el Señor, nuestro Dios, el Todopoderoso, ha establecido su reino. Aleluya.

Oración colecta     

Dios omnipotente y misericordioso, concédenos participar realmente de la resurrección de Cristo tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:          de los santos Nereo y Aquiles

Dios todopoderoso, a cuantos celebramos el valiente testimonio de los mártires Nereo y Aquiles, concédenos la ayuda de su intercesión. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Pancracio

Dios nuestro, que tu Iglesia se alegre confiada en la protección del mártir san Pancracio, y por su intercesión permanezca fiel en tu servicio y se consolide en la paz verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Lectura        Hech 16, 22-34

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En Filipos, la multitud se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados les hicieron arrancar la ropa y ordenaron que los azotaran. Después de haberlos golpeado despiadadamente, los encerraron en la prisión, ordenando al carcelero que los vigilara con mucho cuidado. Habiendo recibido esta orden, el carcelero los encerró en una celda interior y les sujetó los pies en el cepo. Cerca de la medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban las alabanzas de Dios, mientras los otros prisioneros los escuchaban. De pronto, la tierra comenzó a temblar tan violentamente que se conmovieron los cimientos de la cárcel y, en un instante, todas las puertas se abrieron y las cadenas de los prisioneros se soltaron. El carcelero se despertó sobresaltado y, al ver abiertas las puertas de la prisión, desenvainó su espada con la intención de matarse, creyendo que los prisioneros se habían escapado. Pero Pablo le gritó: “No te hagas ningún mal, estamos todos aquí”. El carcelero pidió unas antorchas, entró precipitadamente en la celda y, temblando, se echó a los pies de Pablo y de Silas. Luego los hizo salir y les preguntó: “Señores, ¿qué debo hacer para alcanzar la salvación?”. Ellos le respondieron: “Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y toda tu familia”. En seguida le anunciaron la Palabra del Señor, a él y a todos los de su casa. A esa misma hora de la noche, el carcelero los atendió y curó sus llagas. Inmediatamente después, fue bautizado junto con toda su familia. Luego los hizo subir a su casa y preparó la mesa para festejar con los suyos la alegría de haber creído en Dios.

Palabra de Dios.

Comentario

Los apóstoles dan testimonio también en la cárcel. En este lugar de violencia y desconfianza, se mantienen serenos en la oración y capaces de establecer una relación franca con el carcelero. Allí Dios también se hace presente. Por eso la vida del carcelero y la de su familia cambian desde ese día. Y ese cambio se expresa en el servicio: cura las heridas y comparte la mesa.


Salmo 137, 1-3. 7c-8

R. ¡Tu derecha me salva, Señor!

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, te cantaré en presencia de los ángeles. Me postraré ante tu santo Templo y daré gracias a tu Nombre. R.

Daré gracias a tu Nombre por tu amor y tu fidelidad, porque tu promesa ha superado tu renombre. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. R.

Tu derecha me salva. El Señor lo hará todo por mí. Tu amor es eterno, Señor, ¡no abandones la obra de tus manos! R.

Aleluya        cf. Jn 16, 7. 13

Aleluya. “Les enviaré el Espíritu de la Verdad; él les hará conocer toda la verdad”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Jn 16, 5-11

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: “¿A dónde vas?”. Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: Les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré. Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio. El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús prometió enviarnos al Paráclito. Esta palabra designa la función de quien es “llamado al lado de”, el asistente, el abogado o el apoyo. Desde que Jesús no está corporalmente en esta tierra, entramos en una nueva etapa de la historia. El Paráclito realiza ahora el nuevo modo de la presencia de Dios en medio de la humanidad.

Oración sobre las ofrendas

Señor Dios, por estos misterios pascuales concédenos ser constantes en la acción de gracias, para que la continua eficacia de tu obra redentora sea fuente de inagotable alegría. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona      cf. Lc 24, 46. 26

El Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos, para entrar en su gloria. Aleluya.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, escucha nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos ayude en la vida presente y nos alcance las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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