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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Sábado 29/11
Domingo 30/11
Lunes 01/12
Martes 02/12
Miércoles 03/12
Jueves 04/12
Sábado 29 de Noviembre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde.
Santa María en sábado. Memoria libre. Blanco.



Antífona de entrada         

El Señor, el Dios altísimo, te ha bendecido a ti, Virgen María, más que a todas las mujeres de la tierra. Él ha engrandecido tanto tu nombre, que los hombres no dejarán de alabarte.

Oración colecta     

Te pedimos, Padre, por intercesión de la santísima virgen María, que cuantos la veneramos en esta gloriosa conmemoración, merezcamos también participar de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Apoc 21, 2; 22, 1-7

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. Después el Ángel me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero, en medio de la plaza de la Ciudad. A ambos lados del río, había árboles de vida que fructificaban doce veces al año, una vez por mes, y sus hojas servían para sanar a los pueblos. Ya no habrá allí ninguna maldición. El trono de Dios y del Cordero estará en la Ciudad, y sus servidores lo adorarán. Ellos contemplarán su rostro y llevarán su Nombre en la frente. Tampoco existirá la noche, ni les hará falta la luz de las lámparas ni la luz del sol, porque el Señor Dios los iluminará, y ellos reinarán por los siglos de los siglos. Después me dijo: “Estas palabras son verdaderas y dignas de crédito. El Señor Dios que inspira a los profetas envió a su mensajero para mostrar a sus servidores lo que tiene que suceder pronto. ¡Volveré pronto! Feliz el que conserva fielmente las palabras proféticas de este Libro”.

Palabra de Dios.

Comentario

La imagen nos recuerda al Génesis, el inicio de la creación. Ahora todo es definitivo, ya no habrá noche, ya no habrá pecado. La creación por fin ha llegado a completarse y ha alcanzado su plenitud.


Salmo 94, 1-7

R. ¡Ven, Señor Jesús!

¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva! ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor! R.

Porque el Señor es un Dios grande, el soberano de todos los dioses: en su mano están los abismos de la tierra, y son suyas las cumbres de las montañas; suyo es el mar, porque él lo hizo, y la tierra firme, que formaron sus manos. R.

¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó! Porque él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano. R.


Aleluya        Lc 21, 36

Aleluya. Estén prevenidos y oren incesantemente. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Aleluya.

Evangelio     Lc 21, 34-36

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: "Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre".

Palabra del Señor.

Comentario

Se acerca el tiempo final, por eso hay que estar atentos. Y cada día es ese tiempo, por lo tanto no podemos pensar que podemos vivir como si fuéramos eternos. Debemos estar preparados para presentarnos ante nuestro Rey.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos con alegría este sacrificio de alabanza, Señor, en la celebración de la Madre de tu Hijo, y te pedimos que, por este sagrado intercambio de dones, aumente en nosotros los frutos de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf.Lc 1, 48

Me llamarán feliz todas las generaciones, porque Dios miró con bondad la pequeñez de su servidora.

Oración después de la comunión

Alimentados con estos dones, te pedimos, Padre, que podamos confesar con las palabras y las obras, a quien recibimos en la eucaristía, tu Hijo, nacido de la virgen María. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Domingo 30 de Noviembre de 2014

Domingo 1° de Adviento

Morado

Concluye el “Tiempo durante el año”. Se inicia el “Tiempo de Adviento”, ciclo dominical “B”.


(San Andrés, apóstol).

Adviento se le llama a estas semanas de preparación de Navidad porque el espíritu es una espera del que vendrá. San Pablo, en la lectura de hoy, nos dice estemos preparados para la venida. Y adviento recuerda la primera venida de Cristo que presagiaron los profetas del Viejo Testamento anunciando un Dios que venía a salvar en el dolor y la humildad. Adviento recoge todas las páginas de los profetas. Adviento actualiza en el hambre de Dios de los hombres de hoy, todos los suspiros de los profetas: “¡Ojalá vinieras, Señor, a salvar al pueblo!”. Adviento es celebrar la venida de salvación que Cristo realizó hace veinte siglos, pero no es historia, es futuro” (Mons. Romero, 3/12/1978).

Antífona de entrada          Sal 24, 1-3

A ti, Señor, elevo mi alma; Dios mío, yo pongo en ti mi confianza. Que no tenga que avergonzarme ni se rían de mí, mis enemigos. Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, te rogamos que la práctica de las buenas obras nos permita salir al encuentro de tu Hijo que viene hacia nosotros, para que merezcamos estar en el Reino de los cielos junto a él. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª lectura     Is 63, 16b-17. 19b; 64, 2-7

Lectura del libro de Isaías.

¡Tú, Señor, eres nuestro padre, “nuestro Redentor” es tu Nombre desde siempre! ¿Por qué, Señor, nos desvías de tus caminos y endureces nuestros corazones para que dejen de temerte? ¡Vuelve, por amor a tus servidores y a las tribus de tu herencia! ¡Si rasgaras el cielo y descendieras, las montañas se disolverían delante de ti! Cuando hiciste portentos inesperados, que nadie había escuchado jamás, ningún oído oyó, ningún ojo vio a otro Dios, fuera de ti, que hiciera tales cosas por los que esperan en él. Tú vas al encuentro de los que practican la justicia y se acuerdan de tus caminos. Tú estás irritado, y nosotros hemos pecado, desde siempre fuimos rebeldes contra ti Nos hemos convertido en una cosa impura, toda nuestra justicia es como un trapo sucio. Nos hemos marchitado como el follaje y nuestras culpas nos arrastran como el viento. No hay nadie que invoque tu Nombre, nadie que despierte para aferrarse a ti, porque tú nos ocultaste tu rostro y nos pusiste a merced de nuestras culpas. Pero Tú, Señor, eres nuestro padre; nosotros somos la arcilla, y Tú, nuestro alfarero: ¡todos somos la obra de tus manos!

Palabra de Dios.

Comentario

El profeta clama a Dios pidiendo misericordia, y perdón. Reconoce que el pueblo ha pecado, y de esa situación solo se puede salir si Dios los purifica.


Salmo 79, 2ac. 3b. 15-16. 18-19

R. Restáuranos, Señor del universo.

Escucha, Pastor de Israel, tú que tienes el trono sobre los querubines, reafirma tu poder y ven a salvarnos. R.

Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que tú hiciste vigoroso. R.

Que tu mano sostenga al que está a tu derecha, al hombre que tú fortaleciste, y nunca nos apartaremos de ti: devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre. R.

2ª lectura     1Cor 1, 3-9

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo los cristianos de Corinto.

Hermanos: Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. No dejo de dar gracias a Dios por ustedes, por la gracia que él les ha concedido en Cristo Jesús. En efecto, ustedes han sido colmados en él con toda clase de riquezas, las de la palabra y las del conocimiento, en la medida que el testimonio de Cristo se arraigó en ustedes. Por eso, mientras esperan la Revelación de nuestro Señor Jesucristo, no les falta ningún don de la gracia. Él los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Porque Dios es fiel, y él los llamó a vivir en comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.

Palabra de Dios.

Comentario

Pablo se dirige a quienes “aguardan la manifestación de Dios”. En una actitud de esperanza, pueden aceptar la palabra del apóstol, para que sus vidas encuentren la paz.


Aleluya        Sal 84, 8

Aleluya. ¡Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación! Aleluya.

Evangelio     Mc 13, 33-37

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento. Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela. Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa: si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos. Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!".

Palabra del Señor.

Comentario

“Aquí con todo respeto nos inclinamos ante el libro nuevo del año con una página que es como el inicio y la síntesis de lo que nos va a decir, a lo largo de todo el año, san Marcos, el Evangelio más breve porque breve es la Palabra única y necesaria: “Miren, vigilen; pues no saben cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. ¡Velen, entonces!”. Esto es lo que les digo a todos, velen. Esta es la palabra de orden del Adviento: ¡Velen! ¡Adviento! Fíjense bien que aquí les voy a explicar el sentido litúrgico de esta hermosa palabra” (Mons. Romero, 3/12/1978).

Oración sobre las ofrendas        

Dios nuestro, acepta los dones que recibimos de ti y ahora te presentamos; que esta ofrenda realizada en el tiempo presente, sea para nosotros anticipo de la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 84, 13

El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que fructifique en nosotros la celebración de los santos misterios con los que tú nos enseñas a amar y adherirnos a los bienes eternos, mientras peregrinamos en medio de las realidades transitorias de esta vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Lunes 01 de Diciembre de 2014

De la feria

Morado


Día mundial de la lucha contra el SIDA.

Día del ama de casa.

Antífona      cf. Jer 31, 10; Is 35, 4

Escuchen, naciones, la Palabra del Señor, anúncienla en las costas más lejanas. No teman: ahí está su Salvador.

Oración colecta     

Señor y Dios nuestro, concédenos esperar con amor solícito la llegada de tu Hijo Jesucristo, para que, cuando él venga y nos llame, nos encuentre velando en oración y cantando con alegría sus alabanzas. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Is 2, 1-5

Lectura del libro de Isaías.

Palabra que Isaías, hijo de Amós, recibió en una visión, acerca de Judá y de Jerusalén: “Sucederá al fin de los tiempos, que la montaña de la Casa del Señor será afianzada sobre la cumbre de las montañas y se elevará por encima de las colinas. Todas las naciones afluirán hacia ella y acudirán pueblos numerosos, que dirán: ‘¡Vengan, subamos a la montaña del Señor, a la Casa del Dios de Jacob! Él nos instruirá en sus caminos y caminaremos por sus sendas’. Porque de Sión saldrá la Ley y de Jerusalén, la palabra del Señor. Él será juez entre las naciones y árbitro de pueblos numerosos. Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas. No levantará la espada una nación contra otra ni se adiestrarán más para la guerra. ¡Ven, casa de Jacob, y caminemos a la luz del Señor!”.

Palabra de Dios.

Comentario

Si bien el texto nos invita a caminar para ser instruidos en la Palabra del Señor, debemos estar convencidos de que esto debe ocurrir hoy mismo. Es hoy que caminamos hacia Dios; es hoy que Dios quiere enseñarnos su Palabra; es hoy que debemos tirar las armas para construir un futuro de paz.


Salmo 121, 1-2, 4-9.

R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la Casa del Señor”! Nuestros pies ya están pisando tus umbrales, Jerusalén. R.

Allí suben las tribus, las tribus del Señor, según es norma en Israel, para celebrar el Nombre del Señor. Porque allí está el trono de la justicia, el trono de la casa de David. R.

Auguren la paz a Jerusalén: “¡Vivan seguros los que te aman! ¡Haya paz en tus muros y seguridad en tus palacios!”. R.

Por amor a mis hermanos y amigos, diré: “La paz esté contigo”. Por amor a la Casa del Señor, nuestro Dios, buscaré tu felicidad. R.

Aleluya        Sal 79, 4

Aleluya. ¡Restáuranos, Señor de los ejércitos, que brille tu rostro y seremos salvados! Aleluya.

Evangelio     Mt 8, 5-11

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, ro­gándole: “Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente”. Jesús le dijo: “Yo mismo iré a sanarlo”. Pero el centurión respondió: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: ‘Ve’, él va, y a otro: ‘Ven’, él viene; y cuando digo a mi sirviente: ‘Tienes que hacer esto’, él lo hace”. Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: “Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos”.

Palabra del Señor.

Comentario

¡Qué hermoso que una persona que no tiene nada que ver con la fe de Jesús se acerque a él y le cuente su problema! Si observamos bien, el soldado no le pidió nada, sólo compartió su dolor. Y finalmente, ante esta expresión de sinceridad, Jesús toma la iniciativa de ir a su casa.

Oración sobre las ofrendas        

Dios nuestro, acepta los dones que recibimos de ti y ahora te presentamos; que esta ofrenda realizada en el tiempo presente, sea para nosotros anticipo de la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona      cf. Sal 105, 4-5; Is 38, 3

Ven, Señor, visítanos con tu paz, y nos alegraremos en tu presencia con integridad de corazón.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que fructifique en nosotros la celebración de los santos misterios con los que tú nos enseñas a amar y adherirnos a los bienes eternos, mientras peregrinamos en medio de las realidades transitorias de esta vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 02 de Diciembre de 2014

De la feria

Morado

Antífona de entrada          cf. Zac 14, 5. 7

Vendrá el Señor, mi Dios, y todos los santos con él, y brillará en aquel día una gran luz.

Oración colecta     

Dios de misericordia, escucha favorablemente nuestras súplicas, socórrenos en medio de las pruebas de la vida, y que la venida de tu Hijo nos reconforte para que no volvamos a caer en la esclavitud del pecado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Is 11, 1-10

Lectura del libro de Isaías.

Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces. Sobre él reposará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor ?y lo inspirará el temor del Señor?. Él no juzgará según las apariencias ni decidirá por lo que oiga decir: juzgará con justicia a los débiles y decidirá con rectitud para los pobres del país; herirá al violento con la vara de su boca y con el soplo de sus labios hará morir al malvado. La justicia ceñirá su cintura y la fidelidad ceñirá sus caderas. El lobo habitará con el cordero y el leopardo se recostará junto al cabrito; el ternero y el cachorro de león pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá; la vaca y la osa vivirán en compañía, sus crías se recostarán juntas, y el león comerá paja lo mismo que el buey. El niño de pecho jugará sobre el agujero de la cobra, y en la cueva de la víbora meterá la mano el niño apenas destetado. No se hará daño ni estragos en toda mi Montaña santa, porque el conocimiento llenará la tierra como las aguas cubren el mar. Aquel día, la raíz de Jesé se erigirá como estandarte para los pueblos: las naciones la buscarán y la gloria será su morada.

Palabra de Dios.

Comentario

“Isaías 11, 2 presenta los dones del espíritu del Señor: sabiduría e inteligencia; consejo y fortaleza; ciencia y piedad; temor del Señor o espíritu de reverencia. Estos dones eran especialmente necesarios para los reyes o gobernantes y los sacerdotes que dirigían los destinos del pueblo” (comentario de la Biblia Católica para Jóvenes, Ed. Verbo Divino).


Salmo 71, 1-2. 7-8. 12-13. 17

R. ¡Que en sus días florezca la justicia!

Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. R.

Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna; que domine de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra. R.

Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado. Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes. R.

Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz. R.

Aleluya       

Aleluya. El Señor vendrá con poder e iluminará los ojos de sus servidores. Aleluya.

Evangelio     Lc 10, 21-24

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Al regresar los setenta y dos discípulos de su misión, Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, ha­biendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: “¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.

Palabra del Señor.

Comentario

Tendremos que dar un paso importante, trascendente y único en nuestra vida: el paso de la sencillez y la humildad. No nos dará el poder del mundo, pero nos dará el conocimiento de Dios. ¿Qué elegimos hoy?

Oración sobre las ofrendas        

Te pedimos, Dios nuestro, que te agraden nuestras humildes oraciones y ofrendas, y ya que carecemos de méritos propios socórrenos con tú misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. 2Tim 4, 8

El justo juez dará la corona de justicia a todos los que hayan aguardado con amor su venida.

Oración después de la comunión

Saciados con el alimento espiritual, te rogamos, Padre, que por la participación en este santo misterio, nos enseñes a valorar sabiamente las realidades terrenas con el corazón puesto en las celestiales. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 03 de Diciembre de 2014

San Francisco Javier, presbítero

Memoria obligatoria. Blanco


Día del médico.

Francisco nació en Pamplona (España) en el año 1506. En la Universidad de París, donde cursó sus estudios, se hizo amigo de san Ignacio de Loyola. De esta amistad surgió luego la Compañía de Jesús (los Jesuitas). En sus once años de misionero, recorrió India, Japón y varios países del lejano Oriente. Murió en la isla de Goa, debido a su deseo de evangelizar China. Fue declarado patrono de las misiones por el papa Pío X.

Antífona de entrada          Sal 17, 50; 21, 23

Te alabaré entre las naciones, Señor, y anunciaré tu Nombre a mis hermanos.

Oración colecta     

Señor y Dios nuestro, que adquiriste para ti numerosos pueblos por la predicación de san Francisco Javier, concédenos su mismo ardor para difundir la fe, y que la santa Iglesia se alegre de ver crecer, en todas partes, el número de sus hijos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Is 25, 6-10a

Lectura del libro de Isaías.

El Señor de los ejércitos ofrecerá a todos los pueblos sobre esta montaña un banquete de manjares suculentos, un banquete de vinos añejados, de manjares suculentos, medulosos, de vinos añejados, decantados. Él arrancará sobre esta montaña el velo que cubre a todos los pueblos, el paño tendido sobre todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros, y borrará sobre toda la tierra el oprobio de su pueblo, porque lo ha dicho él, el Señor. Y se dirá en aquel día: “Ahí está nuestro Dios, de quien esperábamos la salvación: es el Señor, en quien nosotros esperábamos; ¡alegrémonos y regocijémonos de su salvación!”. Porque la mano del Señor se posará sobre esta montaña.

Palabra de Dios.

Comentario

El Señor mismo nos recibirá y limpiará las lágrimas que nos han acompañado en la vida. Esos dolores y cargas que llevamos durante tanto tiempo, encontrarán descanso y consuelo. Ese día sentiremos el abrazo de nuestro amado Señor.


Salmo 22, 1-6

R. Habitaré por siempre en la Casa del Señor.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

Aleluya       

Aleluya. El Señor viene a salvar a su pueblo. Felices los preparados para salir a su encuentro. Aleluya.

Evangelio     Mt 15, 29-37

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús llegó a orillas del mar de Galilea y, subiendo a la mon­taña, se sentó. Una gran multitud acudió a él, llevando paralíti­cos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros enfermos. Los pusieron a sus pies y él los sanó. La multitud se admiraba al ver que los mudos hablaban, los inválidos quedaban sanos, los paralíticos caminaban y los ciegos recobraban la vista. Y todos glorificaban al Dios de Israel. Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tie­nen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque podrían desfallecer en el camino”. Los discípulos le dijeron: “¿Y dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado bastante cantidad de pan para saciar a tan­ta gente?”. Jesús les dijo: “¿Cuántos panes tienen?”. Ellos respondieron: “Siete y unos pocos pescados”. Él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo; después, tomó los panes y los pescados, dio gracias, los partió y los daba a los discípulos, y ellos los distribuían entre la multitud. Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que sobra­ron llenaron siete canastas.

Palabra del Señor.

Comentario

No hagamos malas interpretaciones cuando vemos que muchos hermanos y hermanas se acercan a los santuarios llevando sus dolores, tristezas y enfermedades; no les exijamos que vivan una religiosidad o fe madura; no pensemos que son “interesados” y que “solo se acercan para pedir”. Ellos han comprendido el Evangelio de este día, y se acercan a Jesús Misericordioso. Él los recibe sin exigir nada.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, los dones que te presentamos en la festividad de san Francisco Javier, y, así como él partió a continentes lejanos impulsado por el deseo de salvar a los hombres, concédenos que también nosotros, dando testimonio del Evangelio, caminemos hacia ti junto con nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Mt 10, 27

“Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día”, dice el Señor; “y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas”.

Oración después de la comunión

El sacramento recibido, Padre, encienda en nosotros la caridad que movió a san Francisco Javier por la salvación de todos los hombres, para que, viviendo más dignamente nuestra vocación, alcancemos con él la recompensa prometida a los servidores fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 04 de Diciembre de 2014

Misa a elección:

Feria. Morado

San Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia. Memoria libre. Blanco

Juan fue ordenado sacerdote en el año 727, y se desempeñó como un gran predicador y escritor. Defendió el culto de las imágenes como una forma de devoción, contra aquellos que querían combatir este tipo de piedad. Su gran obra teológica se titula La fuente del saber. En ella presenta la enseñanza de la Iglesia sobre los grandes misterios cristianos.

Antífona      cf. Sal 118, 151-152

Tú estás cerca, Señor, y todos tus caminos son verdaderos. Yo sé, desde hace mucho tiempo, que tú estableciste para siempre tus mandatos.

Oración colecta     

Señor y Dios nuestro, muestra tu poder y ven a socorrernos con tu fuerza, para que tu misericordia nos conceda lo que nuestros pecados nos impiden alcanzar. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Juan Damasceno

Señor y Dios nuestro, que la intercesión del presbítero san Juan Damasceno nos ayude para que la verdadera fe, que él enseñó tan admirablemente, sea siempre nuestra luz y nuestra fuerza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Lectura        Is 26, 1-6

Lectura del libro de Isaías.

Aquel día, se entonará este canto en el país de Judá: Tenemos una ciudad fuerte, el Señor le ha puesto como salvaguardia muros y antemuros. Abran las puertas, para que entre una nación justa, que se mantiene fiel. Su carácter es firme, y tú la conservas en paz, porque ella confía en ti. Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor es una Roca eterna. Él doblegó a los que habitaban en la altura, en la ciudad inaccesible; la humilló hasta la tierra, le hizo tocar el polvo. Ella es pisoteada por los pies del pobre, por las pisadas de los débiles.

Palabra de Dios.

Comentario

En nuestro caminar por la vida, solemos buscar apoyos que nos den seguridad. Y está muy bien, porque somos conscientes de nuestra fragilidad y pobreza. Pero no siempre nos apoyamos en la Roca firme, en el Señor. Suplantamos la fe con aquello que nos ofrece solamente triunfos en este mundo.


Salmo 117, 1. 8-9. 19-21. 25-27a

R. ¡Bendito el que viene en Nombre del Señor!

¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! Es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres; es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los poderosos. R.

“Abran las puertas de la justicia y entraré para dar gracias al Señor”. “Esta es la puerta del Señor: sólo los justos entran por ella”. Yo te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación. R.

Sálvanos, Señor, asegúranos la prosperidad. ¡Bendito el que viene en Nombre del Señor! Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor: el Señor es Dios, y él nos ilumina. R.


Aleluya        Is 55, 6

Aleluya. Busquen al Señor mientras se deja encontrar, llámenlo mientras está cerca. Aleluya.

Evangelio     Mt 7, 21. 24-27

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: "No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó, porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande".

Palabra del Señor.

Comentario

Para edificar una vida segura no alcanza escuchar la Palabra de Dios, hay que ponerla en práctica. Se trata de creer y obrar. Viviendo lo que creemos, construimos una vida sólida.

Oración sobre las ofrendas        

Dios nuestro, acepta los dones que recibimos de ti y ahora te presentamos; que esta ofrenda realizada en el tiempo presente, sea para nosotros anticipo de la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Tit 2, 12-13

Vivamos en la vida presente con sobriedad, justicia y piedad, mientras aguardamos la feliz esperanza y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que fructifique en nosotros la celebración de los santos misterios con los que tú nos enseñas a amar y adherirnos a los bienes eternos, mientras peregrinamos en medio de las realidades transitorias de esta vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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