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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Domingo 23/11
Lunes 24/11
Martes 25/11
Miércoles 26/11
Jueves 27/11
Viernes 28/11
Domingo 23 de Noviembre de 2014

Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo

Solemnidad. Blanco


(San Clemente, papa y mártir. San Columbano, abad). 



Día de la Acción Católica Argentina.

“La realeza de Jesús, medida con los criterios de este mundo, resulta, por decirlo así, ‘paradójica’. En efecto, el poder que ejerce no responde a las lógicas terrenas. Al contrario, es el poder del amor y del servicio que exige la entrega gratuita de sí y el testimonio coherente de la verdad” (San Juan Pablo II, 25/11/2001).

Antífona de entrada          Apoc 5, 12; 1, 6

El Cordero que ha sido inmolado es digno de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. A él pertenecen la gloria y el imperio para siempre.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, que quisiste restaurar todas las cosas por tu amado Hijo, Rey del universo, te pedimos que la creación entera, liberada de la esclavitud del pecado, te sirva y te alabe eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª lectura     Ez 34, 11-12. 15-17

Lectura de la profecía de Ezequiel.

Así habla el Señor: "¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él. Como el pastor se ocupa de su rebaño cuando está en medio de sus ovejas dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las libraré de todos los lugares donde se habían dispersado, en un día de nubes y tinieblas. Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las llevaré a descansar –oráculo del Señor–. Buscaré a la oveja perdida, haré volver a la descarriada, vendaré a la herida y curaré a la enferma, pero exterminaré a la que está gorda y robusta. Yo las apacentaré con justicia. En cuanto a ustedes, ovejas de mi rebaño, así habla el Señor: Yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y chivos".

Palabra de Dios.

Comentario

“El rol del profeta fue en general confrontar con los abusos del poder político, con las atribuciones excesivas, con la manipulación. Los profetas han sido casi siempre personajes poco aceptados por las cortes reales, porque eran los denunciantes de las conductas no éticas de quienes estaban a cargo de la nación” (Rabina Silvina Chemen, Primeras Palabras, http://www.sion.org.ar/primerapalabras/noviembre2011.pdf)


Salmo 22, 1-3. 5-6

R. El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor,  nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas. Me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

2ª lectura     1Cor 15, 20-26. 28

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección. En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquellos que estén unidos a él en el momento de su Venida. En seguida vendrá el fin, cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber aniquilado todo Principado, Dominio y Poder. Porque es necesario que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies. El último enemigo que será vencido es la muerte. Y cuando el universo entero le sea sometido, el mismo Hijo se someterá también a aquel que le sometió todas las cosas, a fin de que Dios sea todo en todos.

Palabra de Dios.

Comentario

Jesús, el Rey, dio su vida por toda la humanidad. El reinado de Jesús no exige a los hombres sumisión, sino que él se da a sí mismo para que todos alcancemos la vida eterna.


Aleluya        Mc 11, 9. 10

Aleluya. ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito sea el Reino que ya viene, el Reino de nuestro padre David! Aleluya.

Evangelio     Mt 25, 31-46

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a la izquierda. Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'. Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”. Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'. Luego dirá a los de la izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'. Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'. Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'. Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna.

Palabra del Señor.

Comentario

“Este texto tiene que ser comprendido a la luz de una doble dimensión. La universalidad de la esperanza que nos abre la cruz de Jesús de Nazaret, como el signo de una comunión incondicional y escandalosa y a la luz del espíritu de las bienaventuranzas. «Vengan, benditos y benditas de mi Padre, y reciban en herencia el Reino». Las bienaventuranzas no son promesas para un futuro lejano sino que son afirmaciones de aquello que, bajo el reinado de Dios, sabemos con certeza que ocurre. La cruz nos compele a compartir esa certeza con todas y todos aquellos que tienen hambre y sed de justicia, que pacientemente van construyendo una nueva comunidad, que lloran por los sistemas que siempre desesperanzan pero que saben que ahora son consolados y que todos y todas estamos convocados a heredar esta tierra resucitada donde reina Dios” [Pastor Lisandor Orlov, http://pastoralsida.com.ar/paginas_internas/desafios_de_la_palabra/a_34(2008).html].

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, el sacrificio de la reconciliación de los hombres, y te pedimos humildemente que tu Hijo conceda a todos los pueblo los dones de la unidad y de la paz. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión        Sal 28, 10.11

El Señor reinará eternamente, él bendecirá a su pueblo con la paz.

Oración después de la comunión

Después de recibir el alimento de la inmortalidad, te pedimos, Padre, que quienes nos alegramos de obedecer los mandamientos de Jesucristo, Rey del universo, podamos vivir eternamente con él en el Reino de los cielos. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Lunes 24 de Noviembre de 2014

Santos Andrés Dung-Lac, presbítero y compañeros, mártires

Memoria obligatoria. Rojo

Durante los siglos XVIII y XIX, un total de 117 cristianos murieron mártires en Indochina (hoy Vietnam). Entre ellos hubo obispos, sacerdotes, padres de familia, catequistas, pescadores, que tuvieron el desafío de vivir su fe cristiana en un medio ambiente adverso. Andrés Dung-Lac había nacido en Vietnam en 1795, era catequista y sacerdote.

Antífona      cf. Gál 6, 14; 1Cor 1, 18

Sólo nos glorificaremos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo. El mensaje de la cruz es fuerza de Dios para nosotros, que hemos sido salvados.

Oración colecta     

Señor Dios, fuente y origen de toda paternidad, que otorgaste a los santos mártires Andrés y compañeros permanecer fieles a la cruz de tu Hijo hasta derramar su sangre, concédenos, por su intercesión, que propagando tu amor entre los hermanos podamos llamarnos y ser en verdad hijos tuyos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Apoc14, 1-3. 4b-5

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi al Cordero que estaba de pie sobre el monte Sión, acompañado de ciento cuarenta y cuatro mil elegidos, que tenían escrito en la frente el nombre del Cordero y de su Padre. Oí entonces una voz que venía del cielo, semejante al estrépito de un torrente y al ruido de un fuerte trueno, y esa voz era como un concierto de arpas: los elegidos cantaban un canto nuevo delante del trono de Dios, y delante de los cuatro seres vivientes y de los Ancianos. Y nadie podía aprender este himno, sino los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido rescatados de la tierra. Ellos siguen al Cordero donde quiera que vaya. Han sido los primeros hombres rescatados para Dios y para el Cordero. En su boca nunca hubo mentira y son inmaculados.

Palabra de Dios.

Comentario

Nuevamente la simbología, las imágenes del Apocalipsis, que nos llevan a ver esa multitud de hombres y mujeres representados por un número imaginario, y que cantan y alaban, con un canto que nunca se ha cantado, porque todo es novedad y salvación.


Salmo 23, 1-4b. 5-6

R. ¡Benditos los que buscan tu rostro, Señor!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.

Aleluya        Mt 24, 42. 44

Aleluya. Estén prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. Aleluya.

Evangelio     Lc 21, 1-4

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo. Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre, y dijo: “Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie. Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenía para vivir”.

Palabra del Señor.

Comentario

El evangelio de hoy nos enseña a dar de lo que se tiene, confiando en la Providencia, considerando los bienes que tenemos como algo transitorio. El gesto de la viuda es, por lo tanto, también simbólico: tenemos que considerar nuestra capacidad de entregar la vida, como una ofrenda.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Padre santo, los dones que te presentamos en la memoria de los santos mártires; concédenos serte fieles en las adversidades de la vida y convertirnos en una ofrenda agradable a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Mt 5, 10

Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los cielos.

Oración después de la comunión

Alimentados con el pan de la vida en esta conmemoración de los santos mártires, te pedimos humildemente, Padre, que permanezcamos unidos en tu amor y alcancemos la recompensa eterna prometida a los que perseveran hasta el fin. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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Martes 25 de Noviembre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir. Memoria libre. Rojo

Catalina fue una jovencita noble de la ciudad de Alejandría. Por ser cristiana, quiso consagrarse completamente como esposa a Cristo, y por esto rehusó el matrimonio. Cuenta una leyenda que reunieron a cincuenta filósofos para que la convencieran de la falsedad del cristianismo, pero ella respondió con sabiduría, dejándolos desconcertados. Protestó contra las persecuciones que sufrían los cristianos, y por esto fue decapitada. Es patrona de los jóvenes y de los filósofos.

Antífona de entrada          cf. Sal 84, 9

El Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos, y para los que se convierten de corazón.

Oración colecta     

Despierta, Padre, la voluntad de tus fieles para que, buscando con fervor los frutos de la gracia divina, recibamos con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de santa Catalina

Dios todopoderoso y eterno, que diste a tu pueblo el testimonio del martirio de santa Catalina, virgen, por su intercesión, fortalece nuestra fe y constancia y concédenos trabajar generosamente por la unidad de la Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Lectura        Apoc 14, 14-19

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi una nube blanca, sobre la cual estaba sentado alguien que parecía Hijo de hombre, con una corona de oro en la cabeza y una hoz afilada en la mano. En seguida salió del Templo otro Ángel y gritó con voz potente al que estaba sentado sobre la nube: “Empuña tu hoz y siega, porque ha llegado el tiempo de la cosecha y los sembrados de la tierra están maduros”. Y el que estaba sentado sobre la nube pasó su hoz sobre la tierra, y ésta quedó segada. Entonces otro Ángel salió del Templo que está en el ciclo, llevando también una hoz afilada. Y salió del altar otro Ángel –el que tiene poder sobre el fuego– y gritó con voz potente al que tenía la hoz afilada: “Empuña tu hoz y cosecha los racimos de la viña de la tierra, porque han llegado a su madurez”. El Ángel pasó la hoz afilada sobre la tierra, cosechó la viña y arrojó los racimos en la inmensa cuba de la ira de Dios.

Palabra de Dios.

Comentario

El texto nos hace ver que ha llegado el día de la vendimia, es decir, el tiempo en que Dios viene a buscar los frutos de la tierra. ¿Qué le daremos?


Salmo 95, 10-13

R. ¡El Señor viene a gobernar la tierra!

Digan entre las naciones: “¡El Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”. R.

Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que hay en él; regocíjese el campo con todos sus frutos, griten de gozo los árboles del bosque. R.

Griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad. R.

Aleluya        Apoc 2, 10

Aleluya. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. Aleluya.

Evangelio     Lc 21, 5-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas. Entonces Jesús dijo: “De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido”. Ellos le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va a suceder?”. Jesús respondió: “Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: ‘Soy yo’, y también: ‘El tiempo está cerca’. No los sigan. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin”.

Palabra del Señor.

Comentario

Como una respuesta a nuestras preguntas el Señor no da detalles, ni fechas de cuándo será el tiempo de la vendimia, es decir, el día final. Cualquiera que quiera poner fechas, o tiempos, nos engaña y nos genera falsos temores.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, los dones sagrados que mandaste ofrecer a tu nombre, y ayúdanos a obedecer siempre tus mandamientos para que ellos nos hagan dignos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 116, 1. 2

Alaben al Señor, todas las naciones, porque es inquebrantable su amor por nosotros.

O bien:         cf. Mt28, 20

Dice el Señor: “Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo”.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Dios todopoderoso, que nunca se alejen de ti quienes gozan con la participación en tus divinos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 26 de Noviembre de 2014

De la feria. Verde



Beato Santiago Alberione, fundador de la Familia Paulina.

“Cumplida la obra que Dios le había encargado, el 26 de noviembre de 1971 dejó la tierra para ocupar su sitio en la Casa del Padre. Sus últimas horas se vieron confortadas con la visita y la bendición del papa Pablo VI, que nunca ocultó su admiración y veneración por el P. Alberione. Es conmovedor el testimonio que dio de él en la audiencia concedida a la Familia Paulina el 28 de junio de 1969 (el Fundador tenía 85 años): ‘Miradlo: humilde, silencioso, incansable, siempre alerta, siempre ensimismado en sus pensamientos, que van de la oración a la acción, siempre atento a escrutar los ‘signos de los tiempos’, es decir, las formas más geniales de llegar a las almas... Nuestro P. Alberione ha dado a la Iglesia nuevos instrumentos para expresarse, nuevos medios para vigorizar y ampliar su apostolado, nueva capacidad y nueva conciencia de la validez y de la posibilidad de su misión en el mundo moderno y con los medios modernos” (http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_20030427_alberione_sp.html )

Antífona de entrada          cf. Sal 84, 9

El Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos, y para los que se convierten de corazón.

Oración colecta     

Despierta, Padre, la voluntad de tus fieles para que, buscando con fervor los frutos de la gracia divina, recibamos con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Apoc 15, 1-4

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi en el cielo otro signo grande y admirable: siete Ángeles que llevaban las siete últimas plagas, con las cuales debía consumarse la ira de Dios. También vi como un mar de cristal, mezclado de fuego. Los que habían vencido a la Bestia, a su imagen y la cifra de su nombre, estaban de pie sobre el mar de cristal, teniendo en sus manos grandes arpas, y cantaban el canto de Moisés, el servidor de Dios, y el canto del Cordero, diciendo: “¡Grandes y admirables son tus obras, Señor, Dios todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los pueblos! ¿Quién dejará de temerte, Señor, quién no alabará tu Nombre? Sólo tú eres santo, y todas las naciones vendrán a adorarte, porque se ha manifestado la justicia de tus actos”.

Palabra de Dios.

Comentario

El canto de aquellos que son salvados está dirigido a Dios, porque reconocen que no han llegado a esta situación por sus méritos, ni por la multiplicidad de actos cultuales, sino porque han recibido la salvación que les ha regalado Jesús.


Salmo 97, 1-3b. 7-9

R. ¡Grandes y admirables son tus obras, Señor!

Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Resuene el mar y todo lo que hay en él, el mundo y todos sus habitantes; aplaudan las corrientes del océano, griten de gozo las montañas al unísono. R.

Griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud. R.

Aleluya        Apoc 2, 10

Aleluya. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. Aleluya.

Evangelio     Lc 21, 10-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: "Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo. Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. Gracias a la constancia salvarán sus vidas".

Palabra del Señor.

Comentario

Nada será fácil si somos fieles al Señor. No seremos felicitados por todos si nos comprometemos por la vida, por el hermano pobre, para que los otros alcancen una vida digna. Pero continuamos adelante, sabiendo que seguimos los pasos de Jesús.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, los dones sagrados que mandaste ofrecer a tu nombre, y ayúdanos a obedecer siempre tus mandamientos para que ellos nos hagan dignos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 116, 1-2

Alaben al Señor, todas las naciones, porque es inquebrantable su amor por nosotros.

O bien:         cf. Mt 28, 20

Dice el Señor: “Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo”.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Dios todopoderoso, que nunca se alejen de ti quienes gozan con la participación en tus divinos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 27 de Noviembre de 2014
De la feria. Verde.

Día universal de Acción de Gracias.


Antífona de entrada          cf. Sal 84, 9

El Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos, y para los que se convierten de corazón.

Oración colecta     

Despierta, Padre, la voluntad de tus fieles para que, buscando con fervor los frutos de la gracia divina, recibamos con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Apoc18, 1-2. 21-23; 19, 1-3. 9a

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi que otro Ángel descendía del cielo con gran poder, mientras la tierra se iluminaba con su resplandor. Y gritó con voz potente: “¡Ha caído, ha caído Babilonia, la grande! Se ha convertido en refugio de demonios, aves impuras y en guarida de toda clase de animales impuros y repugnantes”. Y un Ángel poderoso tomó una piedra del tamaño de una rueda de molino y la arrojó al mar, diciendo: “Así, de golpe, será arrojada Babilonia, la gran Ciudad, y nunca más se la verá”. Ya no se escuchará dentro de ti el canto de los que tocan el arpa y de los músicos, de los flautistas y de los trompetistas; ya no se encontrarán artesanos de los diversos oficios, ni se escuchará el sonido de la rueda del molino. No volverá a brillar la luz de la lámpara, ni tampoco se escuchará la voz de los recién casados. Porque tus comerciantes eran los grandes de la tierra, y con tus encantos sedujiste a todos los pueblos. Después oí algo parecido al clamor de una enorme multitud que estaba en el cielo, y exclamaba: “¡Aleluya! la salvación, la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios, porque sus juicios son verdaderos y justos. Él ha condenado a la famosa Prostituta que corrompía la tierra con su lujuria, y ha vengado en ella la sangre de sus servidores”. Y volvieron a decir: “¡Aleluya! La humareda de la Ciudad se eleva por los siglos de los siglos”. Después el Ángel me dijo: “Escribe esto: Felices los que han sido invitados al banquete de bodas del Cordero”.

Palabra de Dios.

Comentario

Ningún poder es eterno, ningún poder puede alzarse por encima de la humanidad para siempre. Cuando los poderes opresores caen, los pueblos claman, gritan de felicidad, cantan y alaban al Señor.


Salmo 99, 1-5

R. ¡Felices los invitados al banquete de bodas del Cordero!

Aclame al Señor toda la tierra, sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.

Reconozcan que el Señor es Dios: Él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entren por sus puertas dando gracias, entren en sus atrios con himnos de alabanza, alaben al Señor y bendigan su Nombre. R.

¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.

Aleluya        Lc 21, 28

Aleluya. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Aleluya.

Evangelio     Lc 21, 20-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: "Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. Los que estén en Judea que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad que se alejen; y los que estén en los campos que no vuelvan a ella. Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse. ¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo. Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento. Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación".

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús adelanta el final de la ciudad santa: el poder opresor romano caerá sobre ella y nada puede hacerse ya. Pero esto no será definitivo. Luego de la devastación vendrá la liberación. Solo hay que esperar el tiempo de Dios.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, los dones sagrados que mandaste ofrecer a tu nombre, y ayúdanos a obedecer siempre tus mandamientos para que ellos nos hagan dignos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 116, 1. 2

Alaben al Señor, todas las naciones, porque es inquebrantable su amor por nosotros.

O bien:         cf. Mt 28, 20

Dice el Señor: “Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo”.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Dios todopoderoso, que nunca se alejen de ti quienes gozan con la participación en tus divinos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 28 de Noviembre de 2014

De la feria. Verde.

Antífona de entrada          cf. Sal 84, 9

El Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos, y para los que se convierten de corazón.

Oración colecta     

Despierta, Padre, la voluntad de tus fieles para que, buscando con fervor los frutos de la gracia divina, recibamos con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Apoc 20, 1-4. 11?21, 2

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi que un Ángel descendía del cielo, llevando en su mano la llave del Abismo y una enorme cadena. Él capturó al Dragón, la antigua Serpiente –que es el Diablo o Satanás– y lo encadenó por mil años. Después lo arrojó al Abismo, lo cerró con llave y lo selló, para que el Dragón no pudiera seducir a los pueblos paganos hasta que se cumplieran los mil años. Transcurridos esos mil años, será soltado por un breve tiempo. Entonces vi unos tronos, y los que se sentaron en ellos recibieron autoridad para juzgar. También vi las almas de los que habían sido decapitados a causa del testimonio de Jesús y de la Palabra de Dios, y a todos los que no habían adorado a la Bestia ni a su imagen, ni habían recibido su marca en la frente o en la mano. Ellos revivieron y reinaron con Cristo durante mil años. Después vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. Ante su presencia, el cielo y la tierra desaparecieron sin dejar rastros. Y vi a los que habían muerto, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Fueron abiertos los libros, y también fue abierto el Libro de la Vida; y los que habían muerto fueron juzgados de acuerdo con el contenido de los libros; cada uno según sus obras. El mar devolvió a los muertos que guardaba: la Muerte y el Abismo hicieron lo mismo, y cada uno fue juzgado según sus obras. Entonces la Muerte y el Abismo fueron arrojados al estanque de fuego, que es la segunda muerte. Y los que no estaban inscritos en el Libro de la Vida fueron arrojados al estanque de fuego. Después vi un cielo nuevo una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más. Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo.

Palabra de Dios.

Comentario

La visión es terrible: muertos, decapitados, muerte por la espada. Pero ese no es el final, porque los muertos han de resucitar. En la perspectiva del libro, la muerte es un paso hacia la resurrección.


Salmo 83, 3-6a. 8a

R. ¡Esta es la morada de Dios entre los hombres!

Mi alma se consume de deseos por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne claman ansiosos por el Dios viviente. R.

Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones, junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios. R.

¡Felices los que habitan en tu Casa y te alaban sin cesar! ¡Felices los que encuentran su fuerza en ti! Ellos avanzan con vigor siempre creciente. R.

Aleluya        Lc 21, 28

Aleluya. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Aleluya.

Evangelio     Lc 21, 29-33

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús, hablando a sus discípulos acerca de su venida, les hizo esta comparación: "Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol. Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca. Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán".

Palabra del Señor.

Comentario

Si somos capaces de ver lo que pasa a nuestro alrededor en lo concerniente a las cuestiones humanas, también estamos capacitados para ver lo que Dios tiene preparado para sus hijos.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, los dones sagrados que mandaste ofrecer a tu nombre, y ayúdanos a obedecer siempre tus mandamientos para que ellos nos hagan dignos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 116, 1. 2

Alaben al Señor, todas las naciones, porque es inquebrantable su amor por nosotros.

O bien:         cf. Mt28, 20

Dice el Señor: “Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo”.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Dios todopoderoso, que nunca se alejen de ti quienes gozan con la participación en tus divinos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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