Directorio Catequístico General

Publicado el 1 de Agosto de 2011
“Sean misericordiosos como el Padre vuestro es misericordioso”

¿Cómo es la misericordia de Dios? ¿Cómo es su compasión? Compasión y misericordia  se reclaman  y van juntas. Expresan sentimientos profundos  y se dan en un encuentro personal. Requiere disparidad, inclinarse frente al dolor y al pecado, para acoger al frágil, al necesitado, para amarlo como es. Del otro lado quien se siente frágil, se siente escuchado y amado en su realidad. Hace prueba de la compasión por él. Es el modo de actuar de Dios, lo que mejor lo expresa, su esencia. La  identidad de Dios es la misericordia y la compasión.

En Jesús se expresa y se reasume esta ley del amor y hace que todo cristiano-creyente asuma este modo de actuar que lo distingue de un modo único. Debemos amar con el mismo amor que Dios nos ama. Nuestra vida se vuelve una circulación del amor del Padre, por el Hijo en el Espíritu Santo. Si estamos en esta corriente de amor  divino daremos frutos de misericordia y compasión. Somos llamados a hacer una profunda experiencia de amor compasivo de Dios para dar ese amor a los demás. 

 ¿Y donde comienza esta experiencia? Este principio del amor  de Dios comienza  con la Creación. Los dos primeros capítulos del libro del Génesis nos relata, con diversos lenguajes, que todo lo que existe es creado por Dios. Nosotros existimos mientras estamos en relación con Dios. En la escena inicial del caos hay una intervención delicada, sutil y gentil departe de Dios que no destruye nada, sino que  ese caos se vuelve cosmos, “lugar de vida”, Dios es un Dios de vida. Un Dios que crea con la palabra, lo que dice acontece.  Esta palabra que nos hace existir, nos hace existir en relación: tierra y agua, sol y luna, hierba  y animales, etc. Todo quiere relación, quiere comunión. Necesitamos comprender la potencia de la Palabra de Dios, de ella depende nuestra fe. Sentir casa día la potencia creadora de la Palabra, que es siempre “viva y eficaz”  
Dios crea con su acción. Debo descubrir el hacer de Dios en la historia, experimentar su acción amorosa en todo lo que ha hecho y hace por nosotros. Preguntarme: ¿Qué cosa Dios hizo por mí? ¿Qué hace hoy? El siempre actúa en nuestro favor. Debemos orientar la vida en clave de  respuesta a un Dios que habla y actúa a favor nuestro. Nuestra vida se vuelve dependiente de Dios. Somos creados para establecer una relación de amor, en función de una alianza con todos nosotros, de comunión de vida. Por eso nos llama y nos da un nombre; conoce el secreto profundo de cada criatura. Conoce el amor que se vuelve pertenencia amorosa. Conoce como lo amo. 

Dios crea separando, poniendo límite, distinguiendo. De este modo favorece lo distinto, lo diverso. Dios se revela como el Otro, el diverso, que da espacio al hombre y a los seres vivientes. Sólo en la diversidad es posible la comunión auténtica. Solo si nos abrimos  podemos acoger la diversidad. Dios ve que todo es bueno. Su acto creador es bueno, armonioso, equilibrado, gratuito, promotor de vida.   

Dios crea al hombre a su imagen. Se relaciona afectivamente con el hombre. Lo hace con sus manos, lo pone en un jardín. El núcleo de nuestro ser es la relación. Somos reflejo de la Trinidad. Dios no hace al hombre perfecto. Lo pone para completarse, para realizarse. Le da espacio para ser o no ser hombre. Dona todo, pero no lo abandona a sus manos. El hombre es un proyecto abierto para que  nos realicemos, nos relacionemos.  

Dios está en el mundo y con nosotros. El hombre es la mediación de la presencia de Dios y de su amor misericordioso y compasivo. Será imagen y semejanza de Dios cuando sepa  cuidar con misericordia y compasión a todas las creaturas.

COMENTARIOS


Novedad
PAPÍTO NUESTRO

Autor: Mirta Varela
Ver más informaciónEl Padrenuestro es la oración perfecta.

Comienza con el reconocimiento humilde, alegre y asombrado de la grandeza del Padre.

Nos eleva a la condición de hijos, dignificando la ...
Leer Mas
Novedad
EL DIÁCONO PERMANENTE CASADO
Doctrina, identidad teológica y espiritualidad
Autor: Mons. Hugo Norberto Santiago
Ver más informaciónEl perfil de un diácono permanente tiene poco que ver con el de un presbítero. Este hombre cristiano, casado, habitualmente con hijos, trabajador, fermento de Cristo en los ambientes seculares, está l...
Leer Mas
Novedad
PASTORAL DE LA SALUD
Orientaciones Creativas
Autor: Arnaldo Pangrazzi
Ver más informaciónLa Pastoral de la Salud no está destinada solo a los enfermos, sino también a las familias, a los profesionales y a la comunidad entera. Por eso, requiere –de parte de los agentes pastorales- creativi...
Leer Mas